Son artículos de consumo masivo que tendrán precios fijos hasta fin de junio. El objetivo del Gobierno con esta segunda edición del programa es frenar el repunte inflacionario de las últimas semanas.

El Gobierno Nacional oficializó la nueva canasta de 1.974 artículos básicos que tendrán precios fijos hasta fin de junio. La lista terminó de cerrarse en las últimas horas, luego de intensas negociaciones con 108 proveedores de productos básicos.
La información ya está disponible en el sitio web de la Secretaría de Comercio y este nuevo lote de artículos constituye el corazón central de la segunda edición del programa Precios Justos.
Además de la canasta de precios "congelados", la medida establece un tope de un 3,2% de aumento mensual hasta junio para 49.832 productos de 15 categorías (consumo masivo, calzado, celulares, venta directa, hogar y construcción, e indumentaria, entre otros).
La lista se conoce un día después de que trascendió que había dudas en el sector por la falta de precisiones en los alcances y la entrada en vigencia del programa. En el Gobierno aseguran que los acuerdos están cerrados y solo falta la firma de los participantes. "Como son muchos rubros, puede demorar entre 15 y 20 días", subrayan.
El viernes pasado -frente a una platea de ejecutivos, supermercadistas, sindicalistas e intendentes-, el ministro de Economía de la Nación, Sergio Massa; y el secretario de Comercio, Matías Tombolini, anunciaron la edición ampliada de Precios Justos en en el Centro Cultural Kirchner (CCK), en la Ciudad de Buenos Aires.
El lanzamiento estaba previsto para fin de febrero. Pero los tiempos se adelantaron, con el objetivo de frenar el repunte inflacionario de las últimas semanas.
Según fuentes oficiales, la lista se enviará este miércoles a las principales cadenas de supermercados, pero aclaran que "demorará unos días en llegar a las góndolas".
Desde el Gobierno precisaron que cerca del 65% de los productos actuales ya estaban en la primera edición de Precios Justos, que se lanzó en noviembre. En estos casos y para compensar el atraso, el Gobierno autorizó subas mensuales mayores a las anteriores para garantizar la continuidad.
En paralelo, el equipo de Tombolini trabaja para formalizar el resto de los rubros que participarán de un programa que intenta establecer "un sendero de precios", con subas topes de 3,2% por mes. La idea es poner precios de referencia para las diferentes categorías y enfriar el recalentamiento inflacionario.
En este sentido y a modo de ejemplo, desde el Gobierno recordaron que además del sector de consumo masivo, también "está en vigencia una canasta escolar con 316 artículos de librería, que mantendrán sus precios hasta fin de marzo". Es decir, hasta el fin de la temporada alta de venta de útiles para estudiantes.














