El Banco Central de la República Argentina (BCRA) puso en marcha este 2022 una política monetaria de recuperación, utilizada en la mayoría de los países americanos. En esta estrategia, los bancos centrales aumentan los intereses de créditos e inversiones, muy cerca de los valores inflacionarios, para frenar el consumo y promover la inversión en moneda local. La principal intención es la desaceleración de la rueda inflacionaria y el aumento del dólar.

A pesar de que su puesta en práctica aún sigue vigente, las inversiones y solicitudes de préstamos online o a sola firma han disminuido en el séptimo mes del año. Los especialistas atribuyen este fenómeno a la incertidumbre económica y la poca fe que los consumidores tienen en el mercado.
Particularmente, las pymes disminuyeron la demanda en los créditos y otras herramientas financieras, como los descuentos de cheques y el descubierto en cuenta. Según los datos publicados por el Departamento de Estudios de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA), los créditos a sola firma llegaron durante el mes de agosto a los $53.500 millones, aproximadamente. Las cifras representan un descenso del 6% interanual, comparado con el mismo periodo del año anterior, y un 40% con relación al mes de Julio del mismo año.
A su vez, los números registrados para descubierto en cuenta fueron de casi $59.700 millones y $145.000 millones para el descuento de cheques. Estas cifras representan una caída del 8% y 4% respectivamente, en comparación al mes de julio. Sin embargo, se observa una suba interanual del 8% y 11%, para el mismo periodo del año 2021.
Por otra parte, sorprende la desaceleración en las inversiones a plazo fijo en pesos. Esta herramienta bursátil fue usada fuertemente durante todo el primer semestre del año, ya que su tasa de interés se mantenía cercana a la inflación. Sin embargo, con el último informe del Índice de precios al consumidor, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), que revela una tasa de variación interanual del 83%, las cifras se han alejado.
Los intereses determinados por el BCRA, dejaron una TNA del 64,5% con una TEA o tasa efectiva anual mayor al 75%. A pesar de ser 20 puntos porcentuales más altos que el octavo mes del año 2021, parecen no ser suficientes para sostener la fluidez crediticia.
Por otra parte, los créditos a sola firma presentan una tasa nominal anual del 58,3%, casi 23 puntos por encima. La tasa efectiva se coloca en un 68%, mientras que para los descubiertos a cuenta corriente el TNA es de 64,8%, con una tasa efectiva del 88%. En el caso de los descuentos de cheques, la suba fue de casi 24 puntos porcentuales, alcanzando el 53%, equivalente a un 68% de TEA.
Algunos especialistas atribuyen la detención de créditos para las pymes, a la gran cantidad de empresas informales, que no tienen acceso a préstamos bancarios. Luego de los años de crisis, gran cantidad de la población ha decidido emprender, sin afrontar las responsabilidades tributarias, funcionando por fuera del sistema formal. De esta manera, una gran porción de pequeñas empresas pierde la posibilidad de solicitar créditos o hacer inversiones en entidades bancarias.














