Debido a las malas condiciones del césped del estadio de Vélez, el partido en que los Pumas se enfrentan a Sudáfrica por la quinta fecha del Rugby Championship 2022 se jugará en la cancha de Independiente, en Avellaneda.

La posibilidad ya se venía manejando desde que Vélez recibió a Flamengo por la semifinal de la Copa Libertadores. Allí se observó que el campo de juego estaba en pésimas condiciones. Desde entonces, la Unión Argentina de Rugby realizó inspecciones periódicas y confió en la promesa de los dirigentes locales de que iba a recuperarse para este sábado. Sin embargo, el recital de Green Day del fin de semana estropeó todavía más las condiciones del campo y luego de la inspección realizada en la mañana del lunes se tomó esta decisión.
“Luego de una nueva inspección, y de haber verificado en la mañana de hoy que el estado del campo de juego del Club Atlético Vélez Sarsfield no cumple con las condiciones necesarias para la realización de un encuentro internacional, la Unión Argentina de Rugby se vio obligada a modificar el escenario del test-match entre Los Pumas y Sudáfrica”, informó la UAR a través de un comunicado.
Será la segunda vez que los Pumas jueguen en la cancha de Independiente, aunque la primera por un Test Match internacional. La anterior había sido en junio de 2011, como preparación para el Mundial de Nueva Zelanda, una victoria 23-19 ante Barbarians Franceses.
El cambio de sede, acordado con Sanzaar y los Springboks, implica una serie de ajustes organizativos y logísticos. En materia rugbística, los Pumas pierden la familiaridad que proporciona jugar en Vélez, sede de los partidos que se juegan en Buenos Aires desde hace varios años, además de las cuatro temporadas y media de Jaguares en Super Rugby.

El deterioro del terreno de juego se produjo antes del partido entre Vélez y Flamengo por la semifinal de la Copa Libertadores, el miércoles 31 de agosto pasado. La cancha recibió un tratamiento con fertilizantes que “quemó” el césped. Desde la UAR informaron que en Vélez les habían prometido que el césped, pese al recital y todo, fue resembrado y se iba a recuperar a tiempo para el Test Match de este sábado. Sin embargo, la inspección realizada en la mañana del lunes obligó a poner en marcha el plan B. “Estaba hecha un potrero. Había sectores en los que ni siquiera tenían pasto. Era todo tierra. No alcanza los estándares de un partido internacional”, dijeron.
Los Pumas llegan al partido ante los vigentes campeones del mundo con la posibilidad de ser campeones del Rugby Championship por primera vez en su historia. A dos fechas del final, están a un punto del líder Nueva Zelanda e igualados con Sudáfrica y Australia, aunque estos dos tienen mejor diferencia de gol. Los sudafricanos son los vigentes campeones del mundo y, al igual que los Pumas, llegan con dos victorias y dos derrotas luego de repartirse las series ante Nueva Zelanda y Australia. En la última fecha, siete días más tarde, los Pumas volverán a enfrentarse a los Springboks, aunque esta vez en el Kings Park Stadium de Durban.















