Referentes de la industria azucarera coincidieron en la necesidad de la declaración de la emergencia hídrica y agropecuaria para toda la provincia, solicitada oportunamente por las pérdidas proyectadas para este año no solo para el sector, sino también para el resto del tejido agroproductor jujeño.
Por Gabriel Gutiérrez

El pasado jueves, comenzó en la provincia la zafra 2022, con el puntapié inicial de Ledesma, la principal empresa de Jujuy. Pronto, seguirán otros ingenios y cañeros independientes en esta tradición anual que comienza en mayo, cuando la caña alcanza el punto óptimo para su utilización industrial en la producción de azúcar, papel, alcohol y bioetanol, entre otros productos.
Como es habitual, participó del acto el gobernador de la provincia Gerardo Morales, quien, en su alocución, realizó elogios al gigante industrial jujeño y aseguró de que se encuentra en tratativas con el gobierno nacional para una pronta actualización del precio del bioetanol y el cumplimiento de la cuota legal vigente para que el sector pueda ver réditos en este compromiso con el medioambiente.
En ese sentido, el sector unánimemente expresó gratitud por el acompañamiento del gobierno provincial, en lo referente a los anuncios expresados por el gobernador. Sin embargo, referentes de la industria coincidieron en la necesidad de la declaración de la emergencia hídrica y agropecuaria para toda la provincia, solicitada oportunamente por las pérdidas proyectadas para este año, ya que al menos dos de estos graves problemas que hoy enfrenta la industria azucarera también lo enfrenta el resto del tejido agroproductor jujeño.

René Macina, presidente de la Unión de Cañeros Independientes de Jujuy y Salta; y Ricardo Sánchez Riera, administrador del Ingenio Río Grande Energía S.A., estuvieron presentes acompañando a Ledesma en este inicio de zafra, que simboliza el renacer de la esperanza del trabajo y la producción.
Coincidiendo con el administrador general de Ledesma, Federico Gatti, al señalar las dificultades de este año que enfrenta el sector, tanto Sánchez Riera como Macina expresaron preocupación por los desafíos actuales de la actual campaña, marcada por una histórica sequía, una de las peores de la historia, ya que estiman mermas en la producción en el orden del 20% al 30% con respecto al año pasado anterior y por la inusitada e inoportuna escases de gasoil, que afecta a toda la industria agropecuaria de la región y del país.
Macina sintetizó el reclamo: "El año pasado hemos perdido el 30% de nuestra producción y para este año vamos en el mismo camino, según lo que auguramos por las graves dificultades en la producción en los meses de diciembre y enero, al ver las perspectivas climáticas. Pedimos la declaración de la emergencia hídrica y agropecuaria en la provincia para alivianar al sector.Hoy el principal problema es la falta de gasoil. Esperamos que el gasoil esté lo suficientemente disponible para que podamos afrontar la zafra".

Por su parte, Sánchez Riera graficó: "Estamos con grandes faltantes en la provincia y dificultades para conseguirlo, al margen de que los precios tienen una dispersión que abruman. La problemática central es que la zafra requiere un consumo muy importante porque las máquinas de campo y los transportes funcionan con gasoil".
Además del problema de la sequía y la falta de gasoil, el sector enfrenta la baja o nula rentabilidad en la producción de biocombustible. Al respecto, Sánchez Riera señaló: "Estamos con un precio muy atrasado respecto de los costos de producción. Este año prevemos que va a ser peor porque hay costos que se han elevado considerablemente por distintas razones, por ejemplo la guerra en Ucrania, los valores de los fertilizantes y de los combustibles frente a cuyo precio el biocombustible se mantiene bastante atrasado".
Referentes del sector expresaron preocupación por los desafíos actuales de la actual campaña marcada por una histórica sequía.
Por esta razón, concluyó que "hoy, la producción de biocombustible no es rentable". "Hemos asumido un compromiso con el Estado de seguir abasteciendo, pero el Estado va a tener que poner su parte y mejorar las condiciones en que se encuentra ese precio".
En coincidencia, Federico Gatti, reforzó con datos cuantificables: "Estamos pidiendo que se actualice el precio y se dé cumplimiento a la fórmula porque hoy hay una diferencia de 10 pesos por litro de alcohol, lo que es una merma muy importante para toda la actividad productiva de Tucumán, Salta y Jujuy, y significaría una redistribución de ingresos para todo el sector de la refinería que está en otra zona de la Argentina".
Ledesma realizó inversiones para contrarrestar el impacto de la sequía en su cosecha, por lo que tiene perspectivas positivas. Espera una molienda aproximada de 3.200.000 toneladas, mismo volumen que obtuvo en 2021.















