¿Cuál es el flagelo que más les llama la atención entre los jóvenes y menores hoy en día?
"Bueno, el mayor flagelo lógicamente que tenemos entre los menores es el tema de las adicciones. Esto trae aparejado un montón de problemas que recaen en la sociedad. A mayor cantidad de personas adictas hay una mayor cantidad de delitos que se cometen. Algo que nos llama mucho la atención es que ha aumentado considerablemente la gravedad de los delitos, la violencia. Quizá no haya aumentado el número pero sí la gravedad. El mayor peso recae en la familia. Apenas notemos cambios en nuestros hijos tenemos que ponernos alertas, tratar de pedir ayuda, contener si es posible que un chiquito esté comenzando con las drogas".
¿Manejan algún dato estadístico acerca de la cantidad de niños que cometen delitos en estado de drogadicción?
"No, datos no, pero te puedo contar desde lo que veo. De cada 10 menores que cometen delitos, 8 son adictos. Osea que es muy alto el porcentaje".
¿Y cuál es la sustancia que más consumen los menores?
"El paco. Recordemos que aunque nuestra Provincia ya no es una zona sólo de paso, sino que también se consume, hay mucha pobreza, entonces se consume esa droga que es de las más baratas. Y, obviamente, si hablamos de drogas legales o legalizadas, está el consumo de alcohol. Los chicos comienzan con el alcohol, y van buscando algo más fuerte, y caen por lo general en el paco. El paco trae daños mentales gravísimos".
¿Si los menores quedan detenidos adónde se los traslada?
"En el caso de que queden detenidos se los aloja un tiempo en la Comisaría del Menor. Y después, si tienen antecedentes se los lleva a la Unidad Penal. Esto siempre y cuando no contemos con una familia que pueda contenerlo. Osea, qué es lo que buscamos: a nosotros no nos interesa tener a un chico detenido. Nosotros queremos que pueda re insertarse en la sociedad tranquilamente y que no vuelva a cometer delitos, porque pasa que ingresan, salen y vuelven, al poco tiempo, con un delito mucho más grave. Lo ideal es que la familia nos pueda dar la seguridad de que se va a brindar una contención para que el chico no vuelva a delinquir. Pero por lo general los chicos que llegan a este juzgado o no tienen familia o tienen una familia completamente disgregada. Nosotros venimos pidiendo al gobierno nacional y al gobierno provincial instituciones para que nuestros niños, mientras estén demorados, vivan lo mejor posible, porque estamos hablando, aunque cometan delitos, de niños y niñas. Así que nosotros tenemos que estar bregando para que se consigan los alimentos y todo lo necesario para que un menor se recomponga. Pero lo más grave, repito, es la desidia y el desinterés de la familia, que no los quiere tener en la casa, ni se hace cargo de la situación".
Entonces estarían haciendo falta instituciones específicas para estos casos...
"Harían falta sí, y haría falta que se apliquen en su totalidad los derechos del niño, que muchas veces no se cumplen por falta de presupuesto. Muchas de las situaciones que nos llegan se podrían impedir si hubiera más prevención en el tema de las adicciones. Y, al momento de encontrarnos ante la situación de un consumidor, deberíamos tener todas las instituciones que le permitan rehabilitarse. Tenemos acá un cúmulo de profesionales que son excelentes, en el Umbral, en el Hospital Arroyabe, pero no damos abasto, hay muy pocas camas para todos los chicos que llegan. Además hace falta que se entregue otro servicio, no el ambulatorio que tenemos actualmente, ya que los chicos tienen que recurrir a instituciones privadas, pagando desde $7000, para poder quedar internados y completar la rehabilitación. Siendo sinceros, ¿quién puede pagar esa cantidad? y les estoy hablando de lugares baratos".
¿Cuál es el número de casos de delitos cometidos por menores que reciben diariamente?
"Eso depende de los meses del año. Un mes pesado es septiembre, por la Fiesta de los Estudiantes, en ese contexto de cometen muchísimos delitos. Otros meses pesados son diciembre, enero, febrero. De todos modos, podría decirles que todos los meses tenemos unos treinta o cuarenta casos".
Uno por día, aproximadamente...
"Aproximadamente".
¿Cuál cree que es la principal causa de que un menor caiga en las adicciones y luego en la consumación de un delito?
"El desinterés de la familia, la falta de acompañamiento, de diálogo. Y también la falta de futuro..."
De proyecto de vida...
"Exactamente. Muchos chicos no ven un proyecto de vida, no se consigue trabajo, no tienen posibilidades de estudio, y todos estos son llamados de atención a la sociedad y a la familia, que no está cumpliendo su rol. Por eso siempre le digo a los padres, cuándo los chicos no están en la casa, de noche ¿sabemos adónde están nuestros hijos? ¿sabemos con quién están, quiénes son sus amigos?"
¿Cuáles son los delitos más frecuentes entre los menores de nuestra provincia?
"Robo a mano armada, con arma blanca por lo general, a veces con arma de fuego. Y mucho abuso sexual entre menores, eso nos llama mucho la atención, desde mediados del año pasado se observa un incremento. La mayoría de los abusos son intrafamiliares, pero ahora se ve un incremento de abuso entre menores".
¿Cuál es la franja etaria donde se comete este tipo de delito?
"En este tipo de delito, estamos hablando de menores desde los 9 años, que abusan de chicos más pequeños, hasta los 15 o 16 años".
¿Cree que en estos casos hay un factor de reproducción del delito, es decir que los niños han sido abusados previamente?
"En la gran mayoría de los casos, los niños que cometen abuso han sido abusados. Hay excepciones, pero por lo general es así".
¿Y en estos casos existen denuncias previas o los menores ingresan por la consumación del delito y ustedes advierten que han sido abusados con anterioridad?
"Ingresan por el delito, y en las entrevistas con los psicólogos advertimos toda una historia de vida que realmente es penosa. Por eso las instituciones para menores no deben ser para castigo, tenemos que intentar que los menores no vayan odiando a la sociedad, no podemos tener niños o niñas privados de su libertad y que al mismo tiempo estén vulnerados todos sus derechos. De a poco, y digo de a poco porque sé que falta presupuesto, hay que cambiar esto, hay que poner el ojo en esos niños, porque son la futura generación de adultos, de ciudadanos, nuestras futuras autoridades. Tenemos que cambiar la mentalidad para con nuestros jóvenes, hasta que no cambiemos eso, no va a cambiar absolutamente nada".
Una vez que el menor queda detenido ¿la familia lo abandona o se hace cargo?
"Si la familia brinda contención, nosotros intentamos que el menor quede en la casa. Si el menor está detenido, es porque la familia deja que el Estado se haga cargo. Esto sucede a veces porque el menor es muy violento y los límites no los puso el adulto, antes, cuando el menor era más pequeño. Y luego, claro, el joven no reconoce la autoridad de sus padres. La falta de proyecto de vida es crucial, y el hecho de ver que no pueden acceder por falta de recursos a lo que otros tienen, eso va conformando una personalidad".
¿Tienen datos respecto a zonas donde se cometan más delitos y/o barrios de origen de niños que los cometen?
"Nosotros manejamos más que nada algo que llamamos las zonas calientes, que es la zona del Valle de los Pericos, Palpalá y El Carmen, ahí la situación está muy pesada".
¿Con respecto a robos o en general?
"Delitos, de todo tipo. Se registran muchos homicidios también en esa zona.Y en San Salvador no hay zonas específicas, es general la situación. De hecho es llamativo que muchas veces el estrato de pertenencia de los niños que delinquen no es la clase baja. Otra de las trabas que necesitamos ver cómo superamos es el tema de los requisitos que tenemos que cumplir para que un menor quede internado. Nos piden que el menor quiera y que haya apoyo de la familia. Ninguna persona que se encuentre con problemas mentales por adicción quiere ser internada, a menos que su situación sea de una gravedad extrema. Y no podemos esperar a que eso suceda. Y ahí nos preguntamos ¿qué hacemos con esos chicos que no tienen contención en su familia ni quieren ser internados? La sociedad entera es luego la que los sufre, porque la gravedad de los delitos va en aumento. Los chicos van perdiendo el susto, comienzan con un hurto, siguen con un robo, y robo ya significa violencia. Después pasan al robo con arma, y siguen cometiendo delitos porque les gustó la adrenalina, o porque los hace sentir bien, fuertes, poder perjudicar a otro", concluyó la Dra. Medina.
















