Después de una esquizofrénica seguidilla de idas y vueltas, quizás por las duras presiones a las que fue sometido el presidente Alberto Fernández, el peronismo decidió finalmente festejar el Día de la Lealtad con una masiva movilización en las principales plazas del país, con una amplia convocatoria y un impresionante despliegue de recursos para motivar la participación y forzar una puesta en escena que venda la sensación de que a pesar del revés electoral en las PASO, siguen siendo dueños de la calle.

En Jujuy, el anual festejo peronista que rememora con nostalgia aquella movilización sindical -ocurrida un 17 de octubre de 1945, que exigió y obtuvo la liberación de Juan Domingo Perón, detenido días antes por el gobierno de facto que el mismo integraba- no tendrá ni el brillo ni la contundencia de otros años ya que el peronismo vernáculo está cada vez más fragmentado en facciones que se disputan no solo el peronómetro -o más bien, el kirchnerómetro-, sino también la línea directa con alguno de los dos Fernández del binomio presidencial.
Quizás es por ello que las redes sociales no se vieron inundadas con la convocatoria y todo se limitó a un asadito con brindis en cada cuartel, y a las tradicionales solicitadas en los diarios impresos, pagadas en muchos casos con el dinero de los contribuyentes. Lo cierto es que después del intento de internas, en el que solo hubo una lista oficializada que terminó acaparando todos los cargos en disputa, quedó un amplio tendal de heridos que hoy se relamen las heridas, divididos y en algunos casos en soledad.
Evidencia lo dicho la falta de fervor partidario de la militancia en la campaña para los ignotos e impresentables que designaron para la compulsa de noviembre en la que se disputarán, con mucha suerte, una sola banca con la Izquierda -hoy por hoy, la segunda marca del peronismo-. Muy pocos están militando la campaña de Leila Chaher, Rodolfo Tecchi y Mirna Abregú, a pesar de que la lista se armó con referentes de las principales facciones en pugna. Esa falta de entusiasmo obedece, no solo a la poca relevancia de los candidatos y a la crisis dirigencial, sino a que desde la mesa chica principal ya anticipan lo que será la séptima derrota consecutiva del kirchnerismo en nuestra provincia y prefieren no malgastar energías y recursos.
Si hasta la diputada Carolina Moisés, que en la actualidad hace el papel de sátrapa o embajadora de Cristina Kirchner en Jujuy, está más concentrada en promocionarse ella misma que a los candidatos de su partido que competirán en las legislativas nacionales, dejando en claro en cada oportunidad que se le presenta que el queso peronista se corta en San Pedro y no en la sede de la 19 de Abril. Tal es así, que se arroga como victorias personales cada nombramiento en los entes nacionales con asiento en la provincia que le toca administrar al peronismo local. Así lo hizo esta semana, en el acto de toma de posesión de la jefatura de Vialidad Nacional Jujuy, que ahora estará a cargo del ex fellnerista Gustavo Roda, oportunidad que no desaprovechó para ponerle el sello a la reactivación de las obras de duplicación de las rutas nacionales 34 y 66, y la marca o señal al nuevo funcionario. La paralización de las obras públicas nacionales en nuestra provincia evidencia la tirria del kirchnerismo hacia los jujeños a quienes no perdonan por la pérdida del bastión que supo ser la provincia de Jujuy durante más de 30 años. Y por ello, esta semana Moisés y sus pares justicialistas jujeños se preparan para dar otra puñalada a la provincia con la aprobación de la Ley de Etiquetado Frontal, que apura el kirchnerismo en Diputados sin tener en cuenta los reparos del sector azucarero, crucial para Jujuy, que se verá gravemente perjudicado con la eventual aprobación del proyecto en las condiciones que fue planteado.
El kirchnerismo no se cansa de poner palos en la rueda a Jujuy y, lo que no logró en los estrados judiciales de la provincia, lo intenta fuera de Jujuy recurriendo a la estrategia del lawfare ante jueces amigos. En este sentido, sobran los ejemplos en la estrategia judicial de dilaciones, seguida por la defensa de Milagro Sala que risible y cansinamente insiste con la condición de "presa política" de la dirigente -sobre la que ya hay sentencias firmes y otras causas que continúan litigándose- cuya cómoda prisión domiciliaria recuerda más a la prisión privada de Pablo Escobar que a la celda de Nelson Mandela. En la semana que pasó, profundo malestar causó la extraña resolución de un Juzgado de Trabajo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires que suspendió temporariamente la aplicación de la ley provincial que dispuso la liquidación del Ex Banco de Desarrollo Social -sancionada por la Legislatura para dar cumplimiento a una circular del BCRA- haciendo lugar a un planteo del gremio bancario que tuvo que recurrir a un juez amigo porteño para intentar la inconstitucionalidad de la ley. La maniobra procesal de los bancarios quedó en evidencia al tratarse de un juzgado que, al ser de Buenos Aires, no tiene competencia para entender en temas de la provincia de Jujuy, ni mucho menos para interpretar la constitucionalidad o no de las leyes que emanan de la Legislatura provincial. La misma fue interpuesta quizás como estrategia dilatoria, ya que ahora habrá que seguir el debido proceso para dilucidar la cuestión de la competencia, o incompetencia, de un juez extraño a la provincia; proceso que continuará, por ahora, en el mismo juzgado y que terminará seguramente en la Cámara Nacional de Apelaciones.
En la vereda del Gobierno Provincial, nuestra provincia no fue ajena a los vientos de cambio que se verificaron en el orden nacional, tras la catastrófica derrota del kirchnerismo a nivel país, y se anunció el reemplazo de Isolda Calsina por María Teresa Bovi, quien asumirá la cartera educativa jujeña a partir de esta semana. Bovi es una docente universitaria e investigadora de la Universidad Nacional de Jujuy que viene a oxigenar el Ministerio de Educación luego de una gestión de seis años marcados por importantes reformas implementadas por Calsina. Portadora de una impecable trayectoria como profesora de Historia en la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la UNJu, María Teresa Bovi también ejerció la docencia en el nivel secundario en varios establecimientos educativos de la provincia, y encabezó diversos proyectos locales como investigadora del CONICET. Además de un frondoso Curriculum Vitae académico, Bovi goza de un importante prestigio como profesional, además de intachables cualidades personales. Con todos estos activos en el haber, la nueva ministra cumple sobradamente con el perfil necesario para asumir una cartera en la que las reformas implementadas por la ministra saliente fueron resistidas encarnizadamente por los gremios docentes que no dieron tregua ni cuartel a Isolda Calsina, quien ahora pasa a cumplir funciones como titular de la estratégica área del Programa de Mejora del Acceso y la Calidad Educativa (PROMACE).
Una buena noticia para los jujeños en general, y para sector turístico en particular, es el nuevo vuelo de la empresa Jet Smart que abre una alternativa más para los que vuelan hacia y desde el Aeropuerto Horacio Guzmán. Con tres frecuencias semanales que se suman a las seis semanales de Flybondy, y a las dos diarias de Aerolíneas Argentinas, nuestra provincia queda más conectada como destino turístico. Es el fruto de una política pública que apuesta a la potenciación del crítico sector turístico como un motor más para la actividad económica jujeña. En el caso del turismo, desde el 2015 se viene trabajando intensamente en convertir a Jujuy en uno de los destinos más demandados a nivel nacional, a pesar del retroceso momentáneo que representó la pandemia para esta industria. Con la reactivación, el ministro Federico Posadas vuelve a abrir las puertas de la provincia sumando más vuelos y diseñando las estrategias para tener al Aeropuerto y a la Terminal con un tráfico incesante, y a las plazas hoteleras llenas. Este fin de semana largo de octubre tuvo excelentes resultados, por lo que se empezó a vislumbrar la temporada estival con una ampliación en el calendario de Carnaval.
Por último, pero no menos importante, continúa el Gobierno Provincial cumpliendo con las promesas electorales de hace 6 años, haciendo realidad el sueño del terreno o la vivienda propia para muchas familias de jujeños. En la semana que pasó, con la entrega de unos 200 lotes y 36 viviendas en el sector de Alto Comedero, ya se acumulan más de 5 mil lotes entregados desde que Gerardo Morales asumió las riendas de la provincia. Cabe destacar la metodología seguida en esta revolución urbanística distributiva e inclusiva, ya que tanto los lotes como las viviendas son entregados con títulos de adjudicación, y en gran parte con todos los servicios listos. Por ello cabe todo destacar la transparencia en las adjudicaciones que se realizan por sorteo, característica que garantiza la igualdad de condiciones de los inscriptos, a quienes no se les exige alguna pertenencia partidaria o pasar por intermediarios, tal como sucedía años atrás.















