Las masas de aire polar y los frentes fríos que anuncian la llegada del invierno este lunes, hacen que se pase mucho tiempo en lugares cerrados, muchas veces sin la ventilación adecuada y con las estufas encendidas sin descanso.

Defensa Civil remarcó como fundamental verificar previamente los artefactos e instalaciones por un gasista matriculado y limpiar los calefones cada año.
Nunca se debe dormir con braseros, anafres y estufas encendidas que emanan monóxido de carbono. Elegir en lo posible otro tipo de artefactos como estufas de tiro balanceado o eléctrico.
El monóxido de carbono se produce cuando el gas (natural o de garrafa), el querosene, leña, alcohol o cualquier sustancia orgánica se quema de forma incompleta, explica Defensa Civil y enumera las causas que lo generan:

Insuficiente ventilación del ambiente en donde hay una combustión.
Instalación de artefactos en lugares inadecuados.
Mal estado de los conductos de evacuación de los gases desacoplados, deteriorados o mal instalados.
Quemador de gas con la entrada de aire primario reducida.
Acumulación de hollín u otro material en el quemador.
Para evitar intoxicaciones tampoco se debe utilizar las hornallas y el horno para generar calor en el interior de la vivienda. Siempre hay que mantener ventilados los ambientes y apagar la estufa o artefactos antes de ir a dormir.
Ante síntomas de intoxicación, se debe llamar al 911 y concurrir al centro asistencial más cercano.
Cómo cuidarse del frío, evitar enfriamientos y enfermedades respiratorias
El frío extremo provoca infecciones respiratorias agudas, influenza estacional y otras enfermedades similares. Para bajar al mínimo las posibilidades de padecerlas se debe prestar especial atención a las recomendaciones:
Abrigarse bien con prendas térmicas, de lana o similar. Usar calzado abrigado.
No exponerse a cambios bruscos de temperatura y corrientes de aire helado
Salir al exterior con la nariz, boca y oídos tapados sin exponerlos al aire seco y helado
No fumar en lugares cerrados
Cuidar mucho la higiene personal y sobre todo de las manos
Consumir vitaminas C y D, en alimentos frescos como frutas y verduras o suplementos indicados por un médico.
Como todo el año, mantenernos bien hidratados con abundante líquidos.
No automedicarse.















