Camino a las elecciones legislativas que se realizarán el próximo 27 de junio, las diferentes performances que alcanzaron los 11 frentes electorales quedaron rebeladas desde las 00.00 hs del día de la fecha; entre ellas se destaca la participación sobresaliente del hombre “el Dr. Omar Gutierrez” que estuvo al frente del COE de la provincia de Jujuy, en los momentos más dramáticos que vivó el pueblo jujeño a lo largo del último siglo; sus desvelos, entrega y temple en horas aciagas permitieron estabilizar una situación sanitaria sin precedentes que demando el acompañamiento de todos los jujeños.

En la apreciación conceptual no hay preferencias, es una descripción sintética de la transversalidad del evento COVID-19, el perfil sanitarista que escogió el oficialismo incluye la salud como política pública, ratificada en una lista legislativa de cuya banca surgirán proyectos y lineamientos que convergerán en las denominadas “gestiones de bienestar”.
Otros frentes escogieron hombres cuyos perfiles están lejos de una orientación productiva o sanitarista, características que hoy demanda el ciudadano, preocupado por su salud, como por el empleo y las condiciones propicias para el desarrollo del cuentapropismo.
Omar Gutiérrez puso un plus a la oferta electoral, integrada al proyecto político de Gerardo Morales, quien en equipo gesta la alquimia para la transformación de Jujuy, incorporando a la ampliación de la matriz productiva, la edificación sin precedentes de escuelas, a la salud como eje del desarrollo, proponiendo un verdadero estado de bienestar.
El electorado encuentra dos propuestas; la de acompañar un proyecto político integrador, donde el voto lo convierte en protagonista, u ocupar el valor cívico del sufragio para resolver la interna del peronismo cuyos protagonistas no pudieron superar, convirtiendo la contienda en una disputa banal, donde no hay sustento, ni proyecto de provincia.















