El discurso de Alberto Fernández cayó pésimo entre los inversores y los bonos se volvieron a derrumbar. Anticipan que el sector privado tendrá más dificultades para financiarse.

El riesgo país cerró este viernes en 1.593, el nivel más alto desde que Argentina reestructuró la deuda y canjeó los bonos nuevos hace sólo sieste meses atrás. Esa escalada del índice es elaborada por JP Morgan en la última semana, particularmente luego del discurso del Presidente el lunes en el Congreso, se está transformando en una amenaza para la incipiente recuperación de la economía (la industria en enero mostró un crecimiento interanual de 4,4% y la construcción del 23,3%), ya que restringe las posibilidades de financiamiento para el sector privado en el país.
Tras lograr un acuerdo con los bonistas el riesgo país bajó de 2.100 puntos a 1.100 puntos. La expectativa del ministro de Economía, Martín Guzmán, era que el costo del endeudamiento siguiera bajando luego de aquella operación. Pero la realidad marca que a siete meses del cierre de la reestructuración, el repudio de los inversores a los bonos argentinos está en su máximo nivel.
Según publica el portal Infobae, los bonos volvieron a niveles de 35 dólares en promedio cada 100 dólares de valor nominal. Esto implica que el mercado está adelantando una nueva reestructuración en el mediano plazo.
Es decir que volvió el riesgo de default, que contrastra notablemente con lo que ocurre en la región, donde el diferencial de tasa no sobrepasa los 300 puntos básicos. Por ejemplo, en el mismo período, los riesgos país de Brasil, Chile y Colombia han caído.
El riesgo país mide de la diferencia entre lo que paga un país para que le presten a 10 años y lo que Estados Unidos paga (una economía que emite su propia moneda para financiarse). Actualmente, cualquier empresa argentina que se quiera financiar en dólares debe pagar una tasa que llega hasta el 17 por ciento, contra un 3,5 o 4 por ciento que tienen otros países de la región.
En ese sentido, el economista y consultor, David Miazzo enfatizó al diario Perfil que los bonos de la Argentina tienen que pagar entre 16 y 17 por ciento anual en dólares, “mientras que Paraguay, que hizo una colocación reciente pagó 4 por ciento”.
“Hay mucha desconfianza sobre la economía argentina. El discurso de apertura de las sesiones en el Congreso no ayudó. Y además está el tema del posible retraso en el acuerdo con el FMI, con lo cual, todo esto agrega más incertidumbre”, recalcó Damián Di Pace, director de la consultora Focus Market, al mismo medio
El pasado lunes, en su mensaje ante la Asamblea Legislativa, Fernández ratificó la estrategia del ala política (en detrimento de Economía y el BCRA) de que no habrá apuro para cerrar un acuerdo con el FMI que permitiría refinanciar la deuda que vence este año con el organismo, cercana a 4.000 millones de dólares. También anticipó una denuncia penal contra el gobierno de Mauricio Macri por su acuerdo con el organismo internacional.
El riesgo país aumentó esta semana al pasar de 1.515 puntos a 1.593. El tema fue seguido muy de cerca por Guzmán y sus principales asesores, quienes no ocultan su preocupación por el derrumbe constante en el valor de los bonos de la Argentina y cómo esto impacta en el crédito para el país.
Por ese motivo cerca del ministro admiten que el economista transita los días más duros de su gestión. Peor incluso que cuando el dólar blue llegó a $ 195 en octubre o la brecha tocó 130%.















