El hombre fue arrestado en su domicilio en la localidad de olivos.La policía lo descubrió tras una alerta emitida por los Estados Unidos.

En ese momento, G. C., como se conoció al depravado, fue detenido e imputado por el delito de distribución y producción de imágenes de abuso sexual infantil.
La investigación que terminó con el arresto del acusado, comenzó cuando la Justicia local recibió una denuncia del Centro Nacional para Niños Desaparecidos y Explotados de Estados Unidos. Esta asociación sin fines de lucro depende del Congreso estadounidense y cuenta con varios convenios en el país, entre ellos, registrar comunicaciones online en redes sociales y correos para identificar posibles envíos de material sexual prohibido para luego reportarla a las autoridades y así iniciar expedientes.
Así, detectaron a un usuario de Skype, cuya IP lo ubicaba en Argentina, que supuestamente producía y distribuía imágenes y videos de abusos sexuales a menores de edad. Lamentablemente, esas especulaciones terminaron siendo ciertas.
Con estas herramientas, expertos de la Policía Federal, a través de la tecnología con la que dispone la fuerza, y en colaboración con la firma Skype, identificaron a la prestadora de servicios de internet, el mail asociado a la cuenta y los datos de titularidad, llegando así hasta el origen de la conexión desde la cual era distribuido el material.
Tras un proceso de consultas a bases de datos institucionales y públicas, los investigadores corroboraron la identidad y el paradero del principal sospechoso. Así, intervino en la causa la fiscalía especializada en delitos conexos, trata de personas y pornografía infantil de San Isidro y dispuso un allanamiento a través de una orden judicial en el departamento donde, a posterior, se detendría al “hombre”.















