Se sospechaba que los hombres de "Whole lotta love" hicieron un pacto con el Diablo, pero solo tenían fascinación por el ocultismo. Y su canción más famosa fue acusada de transmitir mensajes herejes, cuando en realidad hablaba de la primavera.
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Cuenta la leyenda que quien espere la medianoche bajo una higuera el 23 de junio (noche de San Juan), podrá aprender a tocar guitarra con el Diablo como profesor.
Otra historia difundida universalmente que vincula a Lucifer con el instrumento musical, tiene como protagonista a una de las bandas más influyentes del rock.
Una combinación entre mito y realidad, plantea que el origen del disco Led Zeppelin IV -llamado así extraoficialmente- tiene símbolos paganos, un pacto con el diablo y adoraciones al Señor del Inframundo si se escucha "Stairway to heaven" al revés.

Invocaciones a Satanás
Algunas de las historias más difundidas sobre la banda, plantea que hicieron un pacto con el Diablo para alcanzar dinero y fama. Otros dicen que solo fue Jimmy Page -un entusiasta de las Artes Oscuras- quien llegó a tal acuerdo con el Señor de las Tinieblas, el mismo que supuestamente le enseñó a tocar guitarra. Algo de cierto hay en ello.
Page tenía fascinación por el ocultismo, estudio que tenía como principal referente a un filósofo británico de principios del siglo XX: Aleister Crowley.
Además de la música, Jimmy Page dedicaba tiempo a una librería de segunda mano llamada Equinox, ubicada en 4 Holland, en el barrio londinense Kensington. Actualmente aquel lugar es ocupado por una pequeña clínica dental, pero solía albergar textos raros que hablaban de paganismo, ocultismo y magia negra.
Fue en Equinox donde publicó una edición de The Goetia (1904) de Aleister Crowley, además de visitar como una suerte de peregrinación diversos lugares en los que vivió Crowley. La mansión Boleskine en Escocia -propiedad que compró- y la Abadía de Thelema en Sicilia, Italia, son ejemplos de ello.

Símbolos Paganos
Luego de publicar Led Zeppelin III, la banda no obtuvo el éxito esperado. La crítica fue indiferente y el público fue poco receptivo a pesar de comenzar con la popular "Inmigrant song" y contener la elogiada "Tangerine".
La banda británica no estaba feliz y la solución que decidieron seguir fue el "suicidio musical".
Los de "Good times, bad times" optaron por publicar su siguiente álbum sin su nombre en el disco ni imágenes que aludieran directamente a ellos. Querían que el público y la crítica juzgara meramente por las canciones y no sus autores. No querían ser comparados con sus trabajos anteriores.
Se enfrentaron a su disquera -Atlantic- que se opuso a tal actuar, pero los de Led Zeppelin fueron firmes, no entregarían las grabaciones si no se cumplían sus condiciones.
Led Zeppelin IV fue publicado en noviembre de 1971 con unos extraños símbolos a modo de firma.

Según registra el libro Paul está muerto y otras leyendas urbanas del rock (2014) de Héctor y David Sánchez, el vocalista Robert Plant dijo en más de una entrevista que el origen de aquellas figuras está en el libro The book of signs (1941) de Rudolph Koch. Pero esa explicación aplica solo para dos de los cuatro símbolos.
De acuerdo al libro de Koch, el significado de los tres círculos entrelazados -el tercero de izquierda a derecha- es el siguiente:
"Este es un símbolo antiguo para la trinidad. Cada círculo tiene su propio centro y por tanto está completo por sí mismo. Al mismo tiempo, tiene una gran sección en común con cada uno de los círculos, aunque solo el escudo central pequeño está cubierto por los tres. En este escudo poseen un nuevo punto central, el corazón real de la figura".
Este pertenece a John Bonham, el baterista de la banda, quien también lo asociaba a la cerveza Ballantine, y a la marca que dejan los vasos al posarlos en una superficie.

El segundo signo -original de la tradición celta- fue escogido por John Paul Jones, bajista de la banda. Su definición según el libro que los inspiró dice: "Símbolo usado para exorcizar espíritus del mal. En el caso de este, así como el pentagrama y octograma, hay que destacar que requiere cierta destreza, ya que una persona torpe no podría dibujarlo".
El cuarto ícono -una pluma encerrada en un círculo- fue un arranque de creatividad de Robert Plant. "Mi símbolo procede de la antigua civilización Mu, que existió hace unos quince mil años como parte de un continente perdido en alguna parte del océano Pacífico, entre China y México", explica el libro Paul está muerto.
"La pluma es un símbolo sobre el que se ha basado todo tipo de filosofías y que tiene un origen muy interesante. Por ejemplo, para muchas tribus de indios americanos, representa valentía".















