Ricky Martin y su esposo Jwan Yosef participaron del video de Residente. Con el nombre “Antes que el mundo se acabe”, el boricua le escribió al amor en cuarentena.
Residente y Ricky Martin estrecharon su amistad durante las tensas jornadas en las cuales salieron a las calles de Puerto Rico para luchar por sus derechos. Ahora, cuando la cuarentena hace que el mundo se quede encerrado, Residente le pidió ayuda a sus amigos para demostrar que el amor se mantiene intacto.
“Antes que el mundo se acabe” reúne más de 100 besos autograbados. En ellos hay gente que no es famosa, pero también se puede ver a Ricky Martin y Jwan Yosef, Lionel Messi y Antonela Roccuzzo, Ana de Armas y Ben Affleck entre otros.
En tan sólo 6 hs, el video superó los 2 millones de reproducciones. Los comentarios son variados, ya que están quienes celebran la demostración de amor del cantante, y quienes consideran que no es necesario que lo demuestre en público.
Con tus labios escucho las olas del mar como suenan, y los pies se me llenan de arena desde la cuarentena. Ni la pandemia más fuerte que anda matando personas, me separa de ti.
Por eso contigo, la distancia social no funciona. Y si estás lejos no importa porque la luz de la tarde nos une.
De cerca o de lejos tu me subes el sistema inmune. Y si la luna se queda sin noche y las mañanas se quedan sin aves. Mejor, por ahora nos damos un beso antes que el mundo se acabe.
Somos solidarios por naturaleza por eso cuando yo bostezo, tu bostezas. Por eso yo te protejo y tu me proteges, Por eso compartimos el aire que respiramos desde el mismo eje.
Yo se que el futuro es incierto pero aunque cierren fronteras, no podrán cerrar el mar abierto. Pronto saldremos, a dejar nuestras huellas en el suelo, sobre las nubes de nieve, bajo los lagos de cielo.
A sentir el sol que nos vacuna, junto al agua que nos moja bajo cascadas que lloran frente a una selva de hojas. Entre los bosques de flores, de diferentes tamaños. Los arcoíris que pintan las estaciones del año. Como los colores de la ropa en pleno movimiento que cuelgan en los balcones para que las seque el viento.
Y la mirada de la historia que quiere seguir contando. Que a pesar de que peleamos, nos entendemos bailando. Perdimos el centro, antes de volver a fuera, hay que regresar adentro. Y que todo sea distinto, y la verdad nunca se rinda. Hasta las cosas lindas, deberían ser más lindas. Y si este es el final le encontráremos la belleza.
Quizás en realidad, ahora es cuando todo empieza. ¿Quién sabe? Pero, por ahora nos damos un beso antes que el mundo se acabe”.















