08.04.2015 || Como jamás antes se experimentó, en la provincia de Jujuy no hay certidumbre respecto de los armados políticos para enfrentar la contienda electoral 2015. La falta de cultura de primarias ejecutivas, la ausencia de una ley provincial que dirima internas, abre demasiados interrogantes para la ciudadanía que siente, ante tantas dudas, que la llevan de las narices.
Pues el principal actor político, con mayores chances de suceder a Eduardo Fellner es el senador Gerardo Morales (UCR), quien todavía no tiene definiciones concretas de su partido a nivel nacional, en cuanto a establecer el nivel de alianzas que tiene permitido.
Si bién Morales puede ir en las boletas de varios partidos que conformen el frente, esto solo sucederá en octubre, ya que para agosto Jujuy se debe regir con la ley de adhesión a candidaturas nacionales, con lo cual el dilema se presenta con los diputados nacionales e internacionales (Parlasur).
Por disposición de la convención de Gualeguaychú, deben ir a internas UCR, PRO y CC, de donde saldrán los representantes respectivos “el que gana conduce”, sostenía Sanz como criterio.
Pero, si como declaró Sanz, en caso como Jujuy, los territoriales estarían habilitados para integrar en la interna al FR en las PASO de agosto, pero no podrá cederse lugares para el FR en las categorías nacionales, donde tendrá preferencia el PRO, perdiendo como moneda de cambio la UCR Jujuy una banca nacional.
Pero el PRO, por insistencia de Sanz deberá bajar candidaturas provinciales (gobernador). Pero el FR deberá fusionarse con la UCR, obteniendo bancas provinciales, quedando nuevamente dos opciones en competencia dentro del espacio opositor, Massa vs Macri, ambas con Morales Gobernador.
Este escenario se resume en que habría una competencia fuerte en agosto, entre Mauricio Macri con un diputado suyo, contra Sergio Massa y un diputado de la UCR metido en esa boleta, el ganador tendría mas peso en las negociaciones hacia octubre, donde recién el consenso permitiría despejar la nebulosa que la política no logra reducir, para ser interpretada con claridad por los ciudadanos, razón de ser del sistema democrático.
















