08.04.2015 || Si el gobierno pensó que la publicación de los datos obtenidos por el Censo Industrial del Ministerio de la Producción iban a realzar la gestión de Eduardo Fellner, se equivocó, ya que el registro de 72 nuevas pymes, con una inversión de más de 100 millones de pesos en créditos, terminó siendo un diploma a la improductividad de la gestión del gobernador.
“seis grandes empresas acaparan el 80 por ciento de la facturación”, mientras que el 50 por ciento del empleo del sector industrial lo dan las pequeñas empresas”. De ahí que puntualizó las políticas en marcha para apuntalar a las pymes, las que a su entender “darán el mayor nivel de empleabilidad”. Aseguró Romarovsky.
Esta visión del Ministro responde a la negativa del gobierno en realizar inversiones en de desarrollo de los parques industriales, zonas francas y negativa legislativa de proyectar leyes para atraer capitales, ya que decidieron apostar al empleo generado por empresas de menor escala.
Si bién este camino posee sustento en materia de empleabilidad a corto plazo, la política que se instruyó fue deficiente, porque la demanda en la provincia supera los 7500 puestos de trabajo anuales. Ofreciendo 200 empleos al año, por iniciativa de particulares, la política productiva en Jujuy es un fracaso.
En cuanto al verdadero desarrollo industrial, cuyos réditos representan divisas para el país y sustentabilidad a la provincia, no se avanza en nada. Por el contrario las economías regionales jujeñas que exportan están deterioradas por la desidia del gobierno provincial y nacional.
En este aspecto, surgieron despidos que pueden constatarse en informes de consultoras que abrevan en el INDEC, que señalan que en Jujuy en el 2014 se destruyeron más de 5.000 empleo formales.
















