El extremo sur de Chile se vio afectado este sábado por el derrame de 40.000 litros de diésel desde la isla de Guarello en la Patagonia chilena, hacia donde ya navegan embarcaciones para controlar los posibles daños. Según informaron las autoridades locales la situación ocurrió durante un procedimiento de la minera CAP, uno de los principales grupos siderúrgicos del país.
La isla de Guarello está ubicada a unos 800 kilómetros de navegación desde la ciudad de Punta Arenas y a 250 kilómetros en línea recta noroeste desde Puerto Natales. La zona afectada es una de las aguas más limpias del planeta y además es un rico ecosistema marino que podría llegar a verse gravemente afectado por el accidente.
“Ante esta emergencia, la Tercera Zona Naval dispuso el inmediato despliegue de unidades para que se constituyeran en el lugar de los hechos, con el fin de controlar y mitigar los posibles daños causados por la emergencia en la zona”, informó la Armada que además explicó que las embarcaciones no llegarán a la isla sino hasta el mediodía del domingo.
La barcaza Elicura y el patrullero oceánico Marinero Fuentealba fueron dirigidos al sector afectado apenas se tuvo información del accidente. Según el reporte, en una de las naves viaja “un equipo de respuesta y control de contaminación que utilizarán elementos especializados para mitigar los efectos del petróleo vertido en el mar”.
Además de informar a otros organismos, las autoridades locales ya comenzaron las investigaciones para determinar las causas del incidente y sus responsables. Por ello, a bordo de una de las embarcaciones también se envió “un fiscal marítimo ad hoc que iniciará las primeras diligencias para determinar el origen del derrame”.
La Oficina Nacional de Emergencias (ONEMI) informó que el derrame está siendo contenido por una barrera “que permite mantener confinado el petróleo en una bahía”. Además, explicaron de forma preliminar que el accidente se habría producido por un error durante las faenas de llenado de combustible desde estanque de tierra hacia el mar.
Según José Fernández, intendente de Magallanes, efectivamente se trata de un error humano como sucedió anteriormente en la planta de agua en Osorno. Asimismo, señaló que “afortunadamente es un diésel más liviano y no es un petróleo pesado que dejará la mancha oscura. Es mucho más fácil que se pueda controlar”.
Fuente El Intransigente















