Un sismo de 5,3 en la escala de Richter se registró este viernes en la ciudad de Atenas. El movimiento telúrico principal, al que le han seguido réplicas de diversas intensidades, ocurrió a las 11:00 GMT con epicentro en la ciudad de Magoula, 23 kilómetros al noroeste de la capital, según precisó el observatorio nacional.
El sismo dejó al menos una persona con heridas leves, serios problemas en las telecomunicaciones y temor general en la población. De acuerdo a información de Protección Civil se derrumbaron diez edificios en la capital y sus alrededores, entre ellos uno en Ermou, una de las principales calles comerciales. Sin embargo, nadie estuvo en peligro pues se encontraban deshabitados.
La única persona herida es una turista, sobre la que cayó parte del yeso de un muro en el Museo Arqueológico de Atenas. El movimiento que se sintió hasta las islas del Peloponeso generó un estado de alerta generalizada, en las fotografías compartidas en redes sociales se observa a los atenienses correr buscando resguardo y formas de comunicarse con sus seres queridos.
El terremoto se sintió en toda la región de Atica, al sur de Grecia, donde reside aproximadamente la mitad de la población del país. Si bien no se han registrado víctimas y hasta ahora solo se registra un herido, el Departamento de Bomberos rescató a más de una docena de personas que quedaron atrapadas en los ascensores.
Aunque el sismo no fue de gran magnitud, tuvo una profundidad de 13 kilómetros y se produjo muy cerca de la superficie, por lo que los habitantes lo sintieron con mucha intensidad. “No hay razón para preocuparse. Los edificios de la capital están construidos para resistir un terremoto mucho más fuerte”, aseguró Efthymios Lekkas, jefe de la agencia estatal de protección antisísmica.
Sin embargo, los sismólogos explican que aún no se sabe si fue el terremoto principal y que las personas de la capital deben prepararse para más réplicas. De hecho, se han registrado al menos siete réplicas de menor intensidad, con magnitudes entre 2,5 y 4,4 en la escala de Richter, lo que los expertos califican como una señal positiva.
En Grecia los movimientos telúricos son comunes por encontrarse sobre grandes fallas geológicas, sin embargo, rara vez causan víctimas. Esta vez el epicentro del terremoto se encuentra cerca de la zona en la que en 1999 murieron 143 personas por un movimiento de 5,9 grados de magnitud. Entre los más recientes, un sismo de 6,7 grados causó la muerte de dos personas en la isla de Kos en julio de 2017.















