A propuesta del jefe del bloque de senadores radicales, Gerardo Morales, la Cámara alta rindió homenaje a Julio Strassera, el fiscal del Juicio a las Juntas Militares condenadas por delitos de lesa humanidad en 1985, quien falleció esta mañana.
Como parte de ese proyecto, impulsado también por el resto del arco opositor y al que adhirió en última instancia el bloque oficialista, a instancias de su titular, Miguel Pichetto, se decidió solicitarle a la Presidenta que declare duelo nacional por el acontecimiento.
Hasta el momento de la votación unánime que tuvo lugar en el Senado, que por la tarde sesión para renovar sus autoridades, bajo la presidencia de Amado Boudou, la Casa Rosada no se había pronunciado sobre la muerte de Strassera, pese a que el hecho tuvo fuerte repercusión internacional y figuras de distintos sectores expresaron su congoja.
Minutos más tarde lo hizo a través del ministro de Justicia y Derechos Humanos, Julio Alak, quien emitió un comunicado en el que sostiene que "en nombre del Gobierno nacional, expresa su profundo dolor por el fallecimiento del ex fiscal de la Nación Julio César Strassera y manifiesta sus condolencias a la familia".
Y completa: "Strassera realizó un aporte trascendente en el proceso de consolidación de la democracia y tuvo una valiente actitud al acusar a los principales responsables de la última dictadura cívico militar. El juzgamiento de la Junta Militar, en el año 1985, fue el primer paso de una larga lucha por los valores de Memoria, Verdad y Justicia, que hoy ha convertido a la Argentina en un país líder en el mundo en materia de los derechos humanos".
La oposición, en lo que ya se convirtió en un clásico parlamentario, volvió a embestir contra el vicepresidente Amado Boudou al reiterar una serie de planteos de cuestiones de privilegio en el sentido de suspenderlo en el cargo de titular del Senado hasta que se aclare su complicada situación judicial.
NUEVA ARREMETIDA CONTRA BOUDOU
Al inicio de la sesión preparatoria, el primero en hablar fue el jefe del bloque de senadores radicales, Gerardo Morales, quien argumentó que el planteo se basa en la necesidad "de organizar nuestro trabajo y la labor para el año 2015" y pidió que el tema sea remitido "a la comisión de Asuntos Constitucionales" para su tratamiento.
"Nuestro pedido es un proyecto de resolución para suspenderlo en sus funciones como presidente del Senado hasta que se declare la cosa juzgada por el delito de cohecho y funciones incompatibles", señaló Morales, y remarcó que en los últimos días "se produjo la ratificación de la Cámara sobre el procesamiento dictado en estas circunstancias" y que de esa manera se "confirma la elevación a juicio".
El socialista santafesino Rubén Giustiniani, por el interbloque FAP-Unen, también planteó una cuestión de privilegio en el mismo sentido al sostener que existe la "necesidad de suspenderlo en el cargo de presidente del Senado hasta tanto la Justicia se expida sobre su culpabilidad o inocencia".
Apuntó que motiva el pedido buscar "el normal desenvolvimiento" de la Cámara baja y reseñó que la situación del vicepresidente y el consabido reclamo opositor ya produce "cansancio" y hasta "desagrado".
El oficialista santacruceño Pablo González rechazó las iniciativas opositoras por ser la única voz del Frente Para la Victoria en defender a Boudou.
Afirmó que el kirchnerismo está "absolutamente en contra de judicializar la política, de que la política vaya atrás de la Justicia y de las resoluciones que se están dando en un año electoral" y consideró que ese tipo de maniobra es "inadmisible para los hombres de la política".
En tanto, el radical catamarqueño Oscar Castillo replicó a González y dijo que "las adjetivaciones sobre fiscales y las adjetivaciones sobre jueces también es no dejar trabajar a la Justicia", pero luego la sesión continuó sin inconvenientes.
El próximo domingo Boudou no estará durante la Asamblea Legislativa que dará inicio al 133 período de sesiones ordinarias, ya que viajará a Uruguay para participar de la asunción de Tabaré Vázquez.















