
Anunciaron el cierre del ingenio San Isidro, ubicado en la zona de Campo Santo, provincia de Salta, el cual atraviesa por una situación límite que paralizaría las actividades productivas. A través de un banner colocado en la entrada al predio, les avisaron a los trabajadores sobre el cierre por al menos tres meses.
La crisis del sector azucarero de los últimos años, que es de público conocimiento, llevó a que los resultados del Ingenio San Isidro tuvieran una fuerte y significativa caída. A lo largo de los últimos tres años, el accionista mayoritario aportó más de 50 millones de dólares propios para sanear la situación financiera de la empresa, mantenerse al día en el pago de salarios y realizar inversiones de capital. Sin embargo, este esfuerzo no alcanzó para paliar el efecto de los importantes costos operativos, entre los que el costo laboral supera el 65 por ciento, generando un estado de desequilibrio financiero permanente".
Señalan que "la empresa propuso al Sindicato la reorganización de su estructura de personal para poder sobrepasar esta difícil situación y asegurar la continuidad de su actividad. No obstante, la constante intransigencia del Sindicato frente a cualquier intento de alcanzar acuerdos salariales razonables o a cualquier principio de implementación de decisiones vinculadas a la reducción de costos, impidió el diálogo constructivo y la posibilidad de encontrar una solución a la situación de pérdidas.















