Las autoridades locales respondieron rápidamente al pedido en un operativo encabezado por el intendente Nilson Ortega junto a las autoridades del centro vecinal y personal de Obras y Servicios que asistieron constantemente a los perjudicados. La asistencia en un remedio inútil, ya que la problemático posee más de dos décadas sin repuestas eficientes, lo que revela la ausencia de planificaciones serias y responsables.
En Monterrico y alrededores sus gobernantes deberían asumir la autocrítica que el municpio y el Gobierno de la provincial no estuvieron a la altura de las circunstancias jamás, ni estarán, por lo cual debería convocar o contribuir a la formación dirigencial plural, sin poner el dedo en parientes; para que nuevos equipos de profesionales se preparen para ofrecer las soluciones que el gobierno local, provincial y nacional no darán a la comunidad.
En el operativo se logro evacuar a 16 familias que vieron sus viviendas inundadas en el 25 de mayo. Los mismos fueron trasladados al edificio del Centro de Desarrollo Infantil mientras desciendan los niveles de agua. y están bajo la atención de personal de Acción Social del municipio.
También fue notorio y preocupante la gran cantidad de agua que desciende desde Alto Verde hasta Los Lapachos, agua que causó deterioros en la cinta asfáltica y tornó intransitable la ruta por el lapso de unas horas. El cúmulo de deficiencias en materia de obras hídricas es conocido hasta el hartazgo, como también el paso de la pelota a los productores tabacaleros, a las inclemencias desmedidas y al destino, pero jamás aceptan la inoperancia, la desidia y la falta de idoneidad como la verdad irreductible a estas alturas de repetirse el fenómeno mas de 20 veces -inaceptable-















