Integrantes del bloque gremial de ATE y el asesor legal se dirigieron a la Secretaría de Cultura para reunirse con Morales quien no quería dialogar, hasta que finalmente recibió a los trabajadores, pero se retiró del lugar sin dar respuestas, por lo cual los trabajadores quedaron en asamblea permanente. Finalmente luego el jefe de personal, anunció que se daba solución a los trabajadores que fueron desbloqueados de la máquina de marcar la asistencia.
Los trabajadores fueron notificados “de palabra” por Morales que no se les renovaría el contrato de trabajo y como la notificación no fue por escrito, los compañeros se dirigieron a trabajar como todos los días, pero se dieron con la sorpresa de que cuando fueron a marcar tarjeta para ingresar estaban bloqueados.
El funcionario pretendía dejar sin trabajo a los empleados aludiendo que los trabajadores no cumplían sus funciones como correspondía, pero los trabajadores demostraron que no podían porque no se les asignaban las herramientas de trabajo.
Según delegados del ATE Jujuy, expresaron que “Gonzalo Morales parece desconocer totalmente los derechos de los trabajadores, y su forma de trato a los empleados de la secretaria de cultura se parece al de una empresa privada más que una repartición estatal. Muchos funcionarios de Jujuy se creen “dueños” de las reparticiones que dirigen, olvidando que sus gestiones son temporales y que dependen de los giros políticos del gobierno, como diría el refrán popular: “hoy estamos, mañana ojalá””.














