La foto capta el momento en el que la imprudente mujer se encuentra parada entre dos colectivos, claramente en marcha, en las paradas del Hospital de Niños de ésta ciudad.
Ya sea que haya estado esperando el trasporte o intentado cruzar, no se da cuenta del peligro que corre al ser tan negligente y ubicarse tan mal en medio de dos unidades en movimiento. A su vez, podemos ver a su hija parada al borde del cordón, como esperando instrucciones de su madre que permanece en plena calle.
Cabe resaltar que, la semana anterior, un colectivo atropello a un joven que salió sin previo aviso de entre dos unidades que estaban apostadas en las paradas de 19 de Abril y Lavalle. En este marco se puede evidenciar que lamentablemente necesitamos educación vial para evitar accidentes fatales.
Constantemente nos quejamos de la forma en la que los choferes de colectivos de lineas urbanas, no respetan la vida de nadie. Pero ¿Respetamos como peatones nuestra vida?
















