Desde el 2012, NOTINOR.COM viene señalando la existencia de dos peligrosos focos de contaminación pegados a dos importantes ciudades de nuestra provincia. Nos referimos concretamente a los basurales de Palpalá y Perico.
Ambos basurales están a escasos metros de los éjidos urbanos de dichas localidaes y puedes ser vistos desde la ruta, desde los puentes que cruzan el Río Los Alisos y el Río Perico, en todo su espantoso esplendor. Los fétidos y nauseabundos olores que emanan de ellos pueden percibirse a kilómetros de distancia.
Siempre nos hemos preguntado ¿qué imagen se llevarán los turistas que ingresan a Jujuy por Ruta 66, cuando llegan desde Salta o desde el Aeropuerto, al encontrarse con estos dantescos paisajes?
A pesar de nuestros reiterados informes de 2012, 2013 y 2014, los basurales siguen allí, sin que las autoridades ni municipales ni provinciales hayan hecho algo al respecto.
El hecho de que ambos basurales estén ubicados sobre cuencas hídricas, extiende el peligro ecológico a ciudades como San Pedro y otras localidades del ramal.
Son dos enormes basurales potencialmente peligrosos ya que el único tratamiento que reciben los deshechos es la incineración a cielo abierto; carecen de toda medida de seguridad; carecen de límites definidos; ambos son de fácil acceso para personas y niños, de hecho tenemos material donde se ven niños revolviendo en la basura y donde se ve que hay gente que vive allí; y también hemos registrado el funcionamiento de un criadero de cerdos (Palpalá) con una importante cantidad de cabezas.
Sobre Río Perico
A orillas del Río Perico, a escasos metros de ciudad Perico y del Aeoropuerto Horacio Guzmán, se acumulan montañas de basura provenientes del municipio. Es tán grande el basural, que aparece en las imágenes satelitales que Google Earth. Las dimensiones del basural alcanzan, a simple vista, unas 10' hectáreas, si se las mide con las herramientas de Google Earth.
El único tratamiento que recibe la basura en éste gigantesco y espantoso basural es la incineración a cielo abierto, causando peores odores que los provocados por la planta de celulosa de Río blanco. Lamentablemente los vecinos periféricos de ciudad Perico deben convivir con un constante pútrido olor a basura quemada, que llega incluso hasta el corazón de la ciudad.
Es verdaderamente alarmante que existan estos basurales en nuestra provincia, a la vista de los turistas que recién llegan a Jujuy vía aeréa, y puedan ver desde el aire semejante bausral, y luego puedan apreciarlo en mayor medida cuando se dirigen a la ciudad de San Salvador de Jujuy, ya que los basurales de Perico y Palpalá están a escasos metros de la ruta que es paso obligado hacia la ciudad.
Sobre Río Los Alisos
Otro tanto se repite en Palpalá. Recorriendo la vera del Río de los Alisos, a menos de 5 km de los límites urbanos de la ciudad, se encuentra con un paisaje apocalíptico, donde una alfombra de basura se mezcla con mujeres y niños que revuelven la misma en la búsqueda de alimento o de deshechos rescatlables para reciclar, en medio de cadáveres de perros y gatos que le dan un aspecto más deprimente. A esto hay que sumar de un profundo olor a osamenta realmente insoportable.
Este basural también tiene importantes dimensiones pues también ha sido captado satelitalmente. Se calcula que la dimensión del basural supera las 10 has.
Parece hasta haber un ordenamiento sistemático de la basura, ya que la misma forma un relieve cuyas montañas o llanuras que se definen por el tipo de basura. Las cubiertas, por ejemplo, forman montañas de hasta 2 o 3 metros de altura, mientras que el resto se forma por bolsas de supermercados que por su peso, se colocan por encima del resto de la basura.
La flora es escasa, pero la fauna tiene una riqueza asombrosa. Cerdos, gallinas, caranchos caballos y ratas; conviven en un microclima en el que a veces una neblina oscura y espesa, impide la correcta visión. Esa neblina proviene de la basura que se quema y que, además del humo, emana un olor que nos recuerda al de las calles de San Salvador cuando alguna organización social o gremio resuelve cortarlas y quemar cubiertas. La diferenca es que aquí, nadie reclama.




















