El presidente inauguró una expo petrolera, en la que defendió el modelo económico de su gestión y criticó a la oposición.

El presidente Javier Milei ofreció un discurso este lunes en el marco de la inauguración de una importante expo petrolera en Neuquén, donde dejó definiciones en clave electoral. Criticó a la oposición, defendió su gestión y se mostró confiado de cara al 2027. “Me niego a creer que los argentinos vamos a votar para atrás“, dijo.
Además, expresó que la ciudadanía tendrá la posibilidad de elegir entre “volver al pasado o continuar por este camino de libertad“. En ese marco, insistió: “Confío en que los argentinos no van a volver atrás“.
Una de las cuestiones que resaltó de su gestión fue el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) mediante el cual se motorizan buena parte de las inversiones petroleras en Neuquén. Habló del “nivel de estupidez” de los críticos del esquema, que “genera empleo y dólares, es una pieza clave de nuestro trabajo“.
Por otro lado, resaltó “el récord de exportaciones” al destacar el superávit de 2.976 millones de dólares en la balanza comercial de septiembre según, informó este lunes el Indec. Aprovechó este dato para pegarle a la oposición: “Esta era la máxima expresión del modelo kuka. Precios pisados, subsidios que generaban un derroche de consumo, cepo y prohibiciones de exportar. Es decir, castigar al que produce para buscar comprar votos con tarifas de mentira. Y así, la balanza energética alcanzaba rojos de hasta cinco mil millones de dólares anuales“.
En ese sentido, remarcó: “¿Ustedes se imaginan si en este momento Argentina tendría que ir a buscar al mundo sesenta mil millones de dólares para financiar al fisco y además, arrancar con la balanza energética entre 20 mil millones y 25 mil millones de dólares abajo? En otro contexto, en el viejo modelo, hoy hubiéramos volado por los aires, hoy tendríamos una hiperinflación, hoy tendríamos caídas del PBI en torno al 10 o 15 por ciento“.
En otro pasaje, Milei descartó una eventual devaluación al afirmar que es una medida cortoplacista. “Un dólar más bajo es el reflejo de un país que genera más dólares que los que consume“, dijo.
“Si devaluar sirviera para ser competitivos, la Argentina, que llevó el valor del dólar de uno a mil quinientos en veintitrés años, tendría que ser el país más competitivo del mundo. La devaluación es una propuesta cortoplacista que lo único que deja en el mediano y largo plazo es una ciudadanía más empobrecida“, advirtió.














