El consultor argentino fue aprehendido en el aeropuerto de Viru Viru luego del episodio de violencia que sufrió la abogada Nadia Beller.

Detuvieron en Bolivia a Fernando Cerimedo, exasesor del presidente Javier Milei. El consultor político especializado en comunicación digital es investigado por un presunto ataque a balazos contra su ex pareja.
Cerimedo, que tiene vínculos con el mandatario boliviano, Rodrigo Paz, fue aprehendido en el Aeropuerto Internacional Viru Viru, en Santa Cruz de la Sierra.
Integrantes de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) procedieron al arresto de Cerimedo para tomarle declaración por un supuesto ataque que involucra a la abogada y activista política, Nadia Beller, quien recibió tres disparos de sicarios que circulaban en una moto, simulando ser repartidores de entregas a domicilio.
Beller fue atendida en la Clínica Las Américas y está estable -con diagnóstico reservado-, según indicó Bolpress. La mujer fue candidata a diputada por el Movimiento al Socialismo (MAS) -el partido de Evo Morales– durante 2019. Posteriormente dejó dicho espacio.
Cerimedo cuenta con vasta experiencia como asesor político de dirigentes de la región. Lo hizo tanto con Javier Milei como con Jair Bolsonaro. Luego, logró vincularse estrechamente con Rodrigo Paz.
Cerimedo ya se había defendido de acusaciones por violencia de género
El 25 de julio, poco tiempo atrás, Cerimedo se refirió en las redes sociales a una serie de denuncias en su contra. “En las últimas semanas comenzaron a circular, a través de páginas sin ninguna credibilidad y con una manifiesta filiación a Evo Morales, publicaciones completamente falsas sobre un supuesto hecho de violencia de pareja que se me atribuye, orden de aprensión, fuga…“, dijo.
“En honor a la verdad, ese hecho jamás ocurrió. No existe denuncia, orden de aprehensión, investigación ni prueba alguna que respalde semejante acusación. Se trata de una mentira difundida con el único propósito de dañar la imagen de dos personas públicas con fines políticos”, aseguró.
“Entiendo que, en tiempos de redes sociales, una falsedad puede propagarse con rapidez entre personas que no se detienen a discernir el verdadero propósito de quienes construyen y difunden este tipo de historias. Sin embargo, por mucho que una mentira se replique, jamás se convertirá en verdad. No es casualidad que ningún medio serio, ni siquiera aquellos abiertamente adversos al Gobierno, haya decidido hacerse eco de esa fake news”, sumó.
“Quiero pedir respeto por todas las personas involucradas en esta grotesca historia. Inventar acusaciones de esta naturaleza no solo perjudica a quien es señalado falsamente como agresor, sino que también expone injustamente a la supuesta víctima, banalizando y manoseando un problema tan grave y sensible como la violencia“, sostuvo Cerimedo.
Y cerró: “A quienes impulsan y replican estas difamaciones, les recuerdo que la libertad de expresión protege el derecho a opinar, pero no ampara la mentira, la difamación ni la difusión deliberada de información falsa. Cada uno deberá asumir la responsabilidad por las consecuencias de sus actos”.















