Mientras algunas regiones disfrutan del sol, Buenos Aires sufre lluvias torrenciales que sorprenden a los ciudadanos en su rutina diaria.

El mapa de alertas del país se ha tornado crítico para las próximas horas. Bajo el Nivel Naranja, el organismo advierte sobre la llegada de fenómenos meteorológicos que pueden resultar peligrosos tanto para la vida como para los bienes y el medio ambiente.
En estas zonas, se recomienda a la población extremar las precauciones y seguir las directivas de las autoridades locales.
Zonas en alerta naranja: "preparate"
La advertencia de mayor riesgo rige actualmente para las provincias de Buenos Aires, La Pampa, Neuquén, Mendoza, San Juan y La Rioja. En estos sectores, la intensidad de las tormentas podría generar emergencias, por lo que el pedido oficial es de preparación inmediata ante la caída de abundante agua, ráfagas y granizo.
Alerta amarilla: "informate"
De manera simultánea, una vasta región que incluye a Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, San Luis, Catamarca, Río Negro y Santa Cruz —además de sectores de las provincias mencionadas anteriormente— se encuentra bajo Nivel Amarillo.
Para estos distritos, se esperan posibles fenómenos con capacidad de daño y riesgos de interrupción momentánea de las actividades cotidianas. Aunque de menor intensidad que el naranja, el nivel amarillo exige mantenerse informado de forma constante.

Medidas de prevención ante el temporal
Ante la vigencia de estas alertas, se sugiere a los ciudadanos:
Evitar circular por calles anegadas o zonas arboladas.
Asegurar techos y objetos que puedan ser desplazados por el viento.
Mantenerse alejados de artefactos eléctricos y evitar el contacto con agua durante la actividad eléctrica.
Monitorear las actualizaciones oficiales, ya que las condiciones pueden cambiar rápidamente de amarillo a naranja según el avance del frente.
El meteorólogo Gerardo Barrera advirtió que en las próximas horas se producirá un cambio abrupto de las condiciones meteorológicas en gran parte del país, con el ingreso de aire frío, fuertes vientos y precipitaciones, tras un período marcado por temperaturas elevadas y alta humedad.
En diálogo con Cadena 3, Barrera explicó que actualmente “toda la mitad norte, incluyendo el Litoral, está bajo una masa de aire muy cálida y húmeda”, lo que se refleja en las elevadas sensaciones térmicas registradas en ciudades como Córdoba, Santa Fe y Rosario. Sin embargo, indicó que este escenario comenzará a modificarse rápidamente.
“El cambio de tiempo se viene para la madrugada de mañana”, señaló, y precisó que en Córdoba se espera un jueves “muy ventoso, con algunos chaparrones en la primera hora del día y luego un marcado descenso de temperatura en comparación con hoy”.
Según detalló, el fenómeno está asociado al ingreso de un sistema que evolucionará hacia una baja presión sobre la costa atlántica bonaerense. “Es el que va a generar estos vientos tan fuertes para los próximos días en toda esa región”, afirmó. A su vez, explicó que el viento del sector sur desplazará el aire cálido y húmedo hacia el norte, incluso más allá de Paraguay.
Barrera también vinculó este proceso con la presencia del viento Zonda, al señalar que forma parte de “los procesos que suelen ocurrir en nuestra región, con aire que viene del Pacífico, cruza la cordillera y produce cambios de tiempo”.
En relación con el concepto técnico, indicó que la ciclogénesis —mencionada durante la entrevista— corresponde a la formación de un sistema de baja presión. “Se genera como una especie de pozo en la presión atmosférica, con un movimiento circular que provoca diferencias de presión, y por eso el viento se mueve más rápido”, explicó.
De acuerdo con el pronóstico, entre el viernes y el domingo el aire frío se instalará sobre el centro del país. “Vamos a notar que bajan las mínimas y volvemos a registros de un dígito, con algunos lugares cerca de los cero grados”, anticipó.
En paralelo, el sistema de baja presión ubicado en la desembocadura del Río de la Plata mantendrá condiciones inestables en la costa atlántica, el área bonaerense y el sur del Litoral, con “mucho viento, nubes y precipitaciones prácticamente hasta el día domingo”.
El especialista advirtió además sobre el impacto del brusco cambio térmico en la población. “El que salga desprevenido va a sentir el contraste, porque pasamos de calor a una sensación térmica fría con viento”, señaló.
Finalmente, Barrera sostuvo que el calor registrado en los últimos días tenderá a disiparse, aunque aclaró que podrían repetirse episodios similares asociados a procesos como el Zonda. “Quizás nos despidamos un poco de la humedad, pero estos eventos pueden volver”, concluyó.














