El rechazo terminante de Gerardo Morales, las posiciones irreductibles del FPJ y el Partido Lyder, bajaron la cortina al proyecto de los notables que intentaban declarar la necesidad de la reforma constitucional como la prioridad política del pueblo jujeño en medio de fuertes demandas sociales y el deterioro de los servicios públicos, acusando un desconocimiento de la realidad, característico del ultra kirchnerismo.
Sin ninguna chance de llevar adelante el disparate de la reforma, el oficialismo deberá al menos, si pretende recomponer su devaluada imagen, tomar la agenda de la gente, para ofrecer gestiones mas coherentes y acordes a la realidad jujeña. -"el gobierno sufre de una desorientación preocupante, espero que desde ahora se ocupe de recomponer los servicios públicos, en especial el de la salud y la educación; donde siempre estamos dispuestos a dar una mano" señaló el dirigente Enrique Roca.
Se espera que a lo largo del día, haya algún comunicado de parte del oficialismo, admitiendo que deberá rectificar la agenda de prioridades, ya que en las últimas horas toda la estructura de gobierno estaba ocupada en sacar adelante el proyecto de reforma política, descuidando las demandas de la provincia que llaman a sus puertas a diario.















