Un momento histórico para la humanidad se vivió el lunes, cuando los astronautas, que están a bordo de la Estación Espacial Internacional, comieron lechuga que creció en el espacio, convirtiéndose en los primeros seres humanos en ingerir comida no procedente de la Tierra. “Por primera vez se incluirá oficialmente en el menú alimento fresco cultivado en el ambiente de microgravedad del espacio”, dijo la NASA en un comunicado.
El cultivo fue plantado el pasado 8 de julio por el astronauta Scott Jelly y tardó exactamente 33 días en poder ser consumido. Para lograr que la lechuga crezca en el espacio implementaron un sistema de crecimiento de plantas llamado Veggie, que utiliza tres luces LED: una roja, otra azul y una verde. Las dos primeras fueron elegidas porque sus longitudes son las más apropiadas para hacer crecer una planta, mientras que la última es para que le dé color.
Los astronautas desde ahora podrán consumir la mitad de la plantación. La otra mitad tendrán que reservarla para que la NASA haga los estudios pertinentes cuando vuelvan.
Gioia Massa, líder del proyecto en la agencia espacial NASA, dijo al portal New Scientist que las “hortalizas están más limpias que cualquier otra que se encontraría en un supermercado”.
Requisitos
Massa dijo que sólo tuvieron que limpiarlas con toallitas desinfectantes. “Lo último que quisieras tener en el espacio es una intoxicación por comida”, bromeó Massa. La investigadora reconoció que uno de los principales retos era ver cómo cambiaba la textura de las plantas cuando no tenían que luchar contra la gravedad. “En su momento, creímos que no iban a ser tan crujientes como las de la Tierra, pero parece que son casi lo mismo”, añadió.
video:















