El astro argentino llegará próximamente para disputar el 23 de marzo el primero de dos amistosos con la Selección Argentina. El rol de la AFA y el esquema “sin imposiciones” que diseña Sergio Berni tras la amenaza narco.

La conmoción que provocó la amenaza narco a Lionel Messi en Rosario tuvo un efecto inmediato en las autoridades encargadas de cuidar al astro cuando regrese al país en la semana del 20 de marzo, para disputar dos partidos amistosos con la Selección campeona del mundo: el primero el 23 de marzo ante Panamá en la cancha de River Plate y el segundo el 26 en el estadio Madre de Ciudades, en Santiago del Estero, ante Curazao.
Así, en menos de 20 días, Messi jugará en la Argentina el primer partido en el país tras haber obtenido la Copa del Mundo en Qatar 2022. Pero el arribo del mejor jugador del mundo se producirá horas antes del primer encuentro deportivo.
El capitán del equipo nacional suele moverse sin custodia en su localidad natal, aunque en esta oportunidad habrá un operativo que terminará de diseñarse en los próximos días.
El Gobierno nacional no tiene relación con el jugador, a tal punto que no hubo comunicación con él ni con su familia tras el ataque. Pero el Ministerio de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, a cargo de Sergio Berni, ya prevé el despliegue en torno a la llegada y estadía de Messi en el país.
La Policía bonaerense deberá custodiar el trayecto: la salida del aeropuerto de Ezeiza, el traslado al predio de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), en esa misma localidad del conurbano, y luego el tránsito del micro que llevará a la Selección al estadio de River para el primer amistoso, el 23 de marzo, ante Panamá.
Messi fue objeto el jueves de una amenaza de corte mafioso, tras un ataque que sufrió el supermercado de la familia de Antonela Rocuzzo en Rosario. Por el tema se descuenta una reunión en el correr de la próxima semana entre las autoridades provinciales y la AFA, comandada por Claudio “Chiqui” Tapia.

Según fuentes al tanto de lo que se trabajará y conversará en los próximos días, “la idea no es imponer nada, porque sería contraproducente, pero sí hacer algo puntual y particular para estos eventos, tanto para la estadía, que será en la provincia de Buenos Aires, como para los traslados”.
Entre lo que analizarán los funcionarios se encuentran los viajes entre el aeropuerto Ministro Pistarini, el predio de Ezeiza de la AFA, donde se alojarán Messi y la Selección, así como el traslado a la cancha de River, en Núñez, donde se jugará el primer partido, y finalmente el viaje a Santiago del Estero, donde se disputará el segundo encuentro.
En el escenario de los traslados se dará una combinación de fuerzas de seguridad, como sucedió en la víspera de la llegada del seleccionado al país a final de año, tras haber obtenido el tercer campeonato en la historia, lo que podría reeditar la tensión entre la Nación, la Provincia y la ciudad de Buenos Aires.
Para el 20 de diciembre pasado, cuando se movilizaron casi cinco millones de personas, hubo un fuerte trabajo del área de Seguridad bonaerense, que logró que el micro atravesara su jurisdicción.
“Desde ya que vamos a brindarle toda la seguridad necesaria”, adelantaron fuentes de Gobierno en relación a los dichos de Celia, la madre de Messi, quien hizo referencia a que la familia se maneja sin custodia.















