Están bloqueadas las carreteras y la red ferroviaria. Hay 417 turistas varados en la ciudadela incaica; la mayoría son extranjeros. Siguen las manifestaciones en el resto del país.

Mientras las protestas en Perú no dan tregua al gobierno nacional, la Dirección de Cultura de Cusco anunció que queda cerrado por tiempo indefinido el acceso a Machu Picchu, donde además hay centenares de turistas de todo el mundo varados por el bloqueo de rutas y la destrucción de la vía férrea que conecta la ciudad incaica.
La conexión Urubamba-Ollantaytambo-Machu Picchu sufrió daños en diferentes tramos, debido a que las estructuras de los rieles fueron levantadas y movidas, reportó la concesionaria Ferrocarril Trasandino. Eso obligó a la suspensión del servicio de trenes hasta nuevo aviso. En la actualidad, hay 417 personas varadas en el distrito de Machu Picchu, de las cuales más de 300 son extranjeras.
"No pueden salir porque la vía férrea ha sido dañada en diferentes tramos. Algunos turistas han optado por salir caminando hasta Piscacucho (localidad cercana Ollantaytambo), pero es una caminata de seis horas o más y muy pocos pueden hacerlo", sostuvo a la prensa local el ministro de Comercio Exterior, Luis Fernando Helguero.
"Estamos con la incertidumbre de saber si va a venir algún tren a recogernos. Como verán, todos los turistas aquí estamos haciendo cola (fila), están recolectando firmas y están empadronando", para evacuarnos, explicó el chileno Alem López.
El Gobierno declaró el jueves el estado de emergencia en siete de las 25 regiones de Perú.
Tras la violenta jornada del jueves que confluyó con la toma de Lima por parte de miles de manifestantes que marcharon para pedir la renuncia de la presidenta Dina Boluarte, se produjeron nuevas movilizaciones que no dan tregua a un país con 45 muertos (44 civiles y un policía) desde el inicio de las protestas el 7 de diciembre.
El Gobierno declaró el jueves el estado de emergencia en siete de las 25 regiones de Perú, incluyendo la capital y zonas del norte y sur del país, hasta mediados de febrero, habilitando así la intervención militar junto a la policía para controlar el orden público.
Los organizadores aseguran que las movilizaciones no cesarán hasta lograr la dimisión de la presidenta Boluarte. "La lucha va a continuar en todas las regiones hasta lograr la renuncia de Boluarte, con elecciones este mismo año y el referendo para la (Asamblea) Constituyente" afirmó el secretario general de la Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP), Gerónimo López.















