El esquema reemplazará al actual Sistema Integral de Monitoreo de Importaciones (SIMIs). Cuáles son las diferencias que tendrá el nuevo que comenzará a regir el lunes próximo.
Por Agostina Pérez

El Gobierno afina los últimos detalles de la normativa que configurará el nuevo sistema de autorizaciones de importaciones para empresas, medida que buscará ajustar la canilla de divisas a precio oficial para la compras de bienes, insumos y servicios en el exterior, y cuidar así las reservas del Banco Central.
En las próximas horas, el Poder Ejecutivo publicará los decretos que darán forma definitiva al Sistema de Importaciones de la República Argentina (SIRA). El mismo reemplazará al Sistema Integral de Monitoreo de Importaciones (SIMIs) que rige en la actualidad. El esquema fue diseñado en conjunto por la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), la Aduana, la Secretaría de Comercio y el Banco Central.
El SIRA permitirá un análisis de la “Capacidad Económica y Financiera del Importador” y trazará un “Perfil de Riesgo Aduanero y Fiscal”, en función de sus antecedentes en materia de sobrefacturación de importaciones y el uso abusivo de cautelares o presentación de falsas declaraciones juradas.
El Poder Ejecutivo publicará los decretos que darán forma al Sistema de Importaciones de la República Argentina (SIRA), que reemplazará al Sistema Integral de Monitoreo de Importaciones (SIMIs) que rige actualmente.
Diferencias respecto del actual sistema
El sistema tiene como fecha de inicio el 17 de octubre y tendrá una serie de diferencias respecto de las SIMIs actuales. Acortará a 60 días el plazo máximo de espera para la acreditación de dólares para el pago de importaciones en el caso de pymes y entidades civiles, reclamo que había realizado la Confederación General Económica de la República Argentina (CGERA). Pero mantendrá el período máximo de 180 días de acreditación de divisas para el resto de los operadores.
En principio, los trámites iniciados y aún no aprobados perderán vigencia, ya que quedarán obsoletos con la normativa nueva. Quienes los habían comenzado deberán tramitar nuevos pedidos bajo el flamante esquema.
De esa manera, el trámite se iniciará con la presentación de una declaración jurada ante la AFIP que –dependiendo de la posición arancelaria del producto a importar– exige una LA (Licencia automática) o LNA (Licencia No automática). A diferencia del anterior, el nuevo sistema incluirá cuenta única, fecha de giro del dinero y control, y monitoreo del saldo en tiempo real, todas prestaciones que no tenía el otro.

Habrá una cuenta corriente única de Comercio Exterior y el Banco Central otorgará desde el momento de aprobación una fecha de giro cierta, cuyo cumplimiento dependerá de que a ese momento el importador tenga en su cuenta los pesos suficientes de contrapartida.
Además, se facilitará la importación de quienes quieran hacerlo con dólares propios. Esa medida estará vinculada a la aprobación legislativa de los artículos 71 y 72 del proyecto de Presupuesto 2023 que Economía envió al Congreso: el primero, de blanqueo para inversiones en construcción; y el segundo, de divisas para importaciones destinadas al sector productivo.
“El sector venía solicitando mayor precisión en el giro de divisas. A partir de la implementación de SIRA podrán tener mayor previsibilidad”, afirmaron desde el equipo económico con respecto a la aplicación de una fecha estimada del giro de las divisas para el importador.
“Realizamos una revisión del actual régimen y advertimos muchas irregularidades".
“Realizamos una revisión del actual régimen y advertimos muchas irregularidades. Entre ellas se encuentran SIMIs registradas en forma reiterada (duplicidad), registradas por montos que exceden la medida anual de importaciones, registradas que incluían mercaderías ajenas al rubro del importador y registradas con posiciones arancelarias alteradas para sobrefacturar la importación futura, mediante triangulación”, explicaron.
“Además, se detectó el uso abusivo de cautelares mediante presentación masiva de SIMIs y empresas con declaraciones juradas inexactas para obtener así, de manera irregular, el valor de la Capacidad Económica Financiera (CEF)”, continuaron.
Repercusiones del nuevo sistema
La CGERA fue la primera entidad empresaria que se pronunció sobre el nuevo sistema. Por el momento, no hubo una posición tomada por la Unión Industrial Argentina (UIA), una de las entidades que suelen reclamar por el acceso a divisas para la importación de insumos y bienes.
“Las modificaciones implementadas por el Gobierno permitirán cuidar las divisas, brindar previsibilidad y garantizar que las pymes cuenten con los insumos indispensables para seguir produciendo y generando empleo”, mencionaron desde esa entidad, que dirige Marcelo Fernández.
De todas formas, desde CGERA se aclaró que “los sectores productivos representados por la entidad no son parte de quienes presentan cautelares, sobrefacturan importaciones o subfacturan exportaciones” y manifestó que “el plazo de 60 días tras el despacho a plaza para girar las divisas continúa siendo insuficiente para muchas pymes”.
“Significarían aproximadamente 100 días para poder girar (60 días más 45 de flete), teniendo en cuenta que muchas pymes tenían hasta el momento 90 días de plazo y en otros casos, pago anticipado o contra documentación de embarque”, advirtieron.















