Prorrogó la exigencia de financiar por 180 días las compras al exterior. La medida vencía a fin de mes.

Las empresas se la veían venir, pero la novedad igualmente cayó como un mazazo. Ayer, el Banco Central prorrogó hasta fin de año "la obligatoriedad de financiar a 180 días las importaciones", una medida que vencía el próximo 30 de setiembre. Así las cosas, gran parte de las compañías que quieran ingresar mercaderías al país (insumos, componentes y máquinas) deberán conseguir sus propios dólares para pagarle a sus proveedores.
De este modo, el Gobierno extiende una vez más las restricciones para importar, en este caso sobre las reservas. Se trata de la circular "A 7532", que entró en vigencia el 26 de junio pasado, y que aplica sobre las licencias no automáticas (SIMI B), es decir, aquellas compras que requieren de autorización.
La disposición revela la preocupación del Gobierno por la falta de dólares. En marzo, el Central desdobló los permisos para pagar importaciones en dos categorías (A y B), insuficiente para frenar la sangría de reservas. A mediados de año, la propia Cristina Kirchner advirtió sobre un "festival de importaciones", sin hablar el abultado costo del déficit energético.

Desde el Central buscaron bajarle el tono a la medida. Explican que desde marzo, "la obligación de financiar a 180 días permitió generar un crédito comercial por más de US$ 5.000 millones" y que a pesar de todo "las cifras preliminares de agosto marcan que las importaciones se mantienen en niveles récord, sin considerar el efecto de la energía".
El propio titular del Central, Miguel Pesce, intentaba tranquilizar sobre la continuidad de las restricciones a las importaciones en distintos encuentros empresarios. En más de una oportunidad, explicó que el cepo al dólar oficial era una medida provisoria para acumular reservas, y que esperaba flexibilizarlo en la última parte del año. "Cuando baje el consumo de importaciones de energía, vamos a volver atrás", dijo en junio pasado.
El Gobierno también endureció el cepo por el lado de la aprobación de las SIMI (Sistema Integral de Monitoreo de Importaciones). Hace dos semanas y poco antes de partir hacia los Estados Unidos, el propio ministro de Economía, Sergio Massa, limitó las importaciones de autos 0 kilómetro y también las compras de insumos para la producción de electrónicos. Según manifestó, eso implica un ahorro de alrededor de US$ 870 millones para lo que resta del año.















