De acuerdo al gobernador, son tres los sitios en el mundo propicios para producir este recurso a gran escala y bajo costo: la Puna, la Patagonia y el Tíbet. "Estaríamos sumando un nuevo pilar a la matriz energética del país. Podemos ser un gran aportante", anticipó en el evento que se realizó en Bariloche.
Por Tania Braum

El hidrógeno bajo en emisiones representa una oportunidad de inversión y crecimiento para Jujuy, debido a sus potenciales usos, la demanda mundial de energía limpia y la mayor producción a partir de fuentes renovables. Las 3.000 horas de radiación solar que tiene la Puna por año la convierten en una zona propicia para su desarrollo.
Con la mirada puesta en este recurso como una política de Estado y en vistas a la transición energética sostenible, se llevó a cabo en Bariloche (Río Negro) el "Encuentro Nacional de Hidrógeno 2030. Situación y Perspectivas".
Continuando con el diálogo intersectorial iniciado por la Mesa Interministerial de Hidrógeno, se trató del segundo encuentro de estas características organizado por el Consejo Económico Social. La primera reunión tuvo lugar en Chaco.
El gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, participó del evento y anticipó su respaldo al proyecto de ley de hidrógeno verde que motoriza el ministro de Desarrollo Productivo de la Nación, Matías Kulfas. "Es uno de los temas transversales que debemos acompañar, como lo hicimos con el cannabis medicinal y el cáñamo, y como lo haremos también con el proyecto de movilidad eléctrica. Nos convoca la lucha contra el cambio climático", aseguró.

Al respecto, advirtió que "la energía tradicional provoca casi el 80% los gases de efecto invernadero, escenario que debemos revertir con el empleo de fuentes limpias". "Tenemos que dejar atrás la grieta y unirnos para definir e implementar con premura un masterplan de inversiones en proyectos productivos", destacó.
En su exposición, el gobernador resaltó que "el mundo se está preparando para la transformación que implica el litio y el hidrógeno verde" y apuntó que, de acuerdo a los datos aportados por la Agencia Internacional de la Energía (AIE), son tres los sitios propicios para producir hidrógeno verde a gran escala y bajo costo: la Puna, la Patagonia y el Tíbet. "En Jujuy, tenemos una planta fotovoltaica y varios desarrollos, aprovechando una radiación solar de 3.000 horas anuales", sostuvo.
A su vez, señaló que "el hidrógeno verde es uno de los pilares del desarrollo y el ordenamiento de cuentas públicas" y detalló que la provincia llegará a los 5 o 6 gigavatios (GW) con un costo de 1 megavatio (MW) que alcanzaría los 18 dólares, un valor que Morales considera competitivo.
"Con el hidrógeno verde, estaríamos sumando un nuevo pilar a la matriz productiva y energética del país, lo que nos posicionaría como proveedores en el mundo"
"Con el hidrógeno verde, estaríamos sumando un nuevo pilar a la matriz productiva y energética del país, lo que nos posicionaría como proveedores en el mundo. Podemos ser un gran aportante de este recurso energético", explicó.
"Hay empresas que están avanzando, como una petrolera en la Patagonia. El camino es en esa dirección. Tenemos que recuperar la mirada de largo plazo. Dilatar las inversiones es retrasar los plazos. Estoy convencido de que tenemos un gran futuro", aseveró.
Según los especialistas, es posible crear una demanda de hidrógeno estable y lograr economías de escala solo con la producción de hidrógeno. Para que sea económicamente viable, esta debería alcanzar las 10 millones de toneladas anuales, de acuerdo a los cálculos del sector.
Para 2050, se estima que la demanda global de autos que utilizarán este recurso, encabezada por Corea del Norte, el mercado líder en la materia, llegará a 1,4 millones de toneladas por año. Para entonces, está previsto que este país importe un 80% del hidrógeno que empleará su economía, una oportunidad que la Argentina puede explotar.

En ese sentido, el evento impulsó una agenda de debate e intercambio de experiencias nacionales e internacionales y de producción de conocimiento para la construcción de la "Estrategia Nacional de Hidrógeno bajo en emisiones", de cara a 2030.
Se busca confeccionar una hoja de ruta que contemple la articulación público-privada y el trabajo de industrias asociadas junto al sector científico-tecnológico, con el fin de desarrollar la economía del hidrógeno, en línea con su potencialidad.
"Auguramos un escenario positivo donde esta industria le va a dar al país un aporte para resolver el calentamiento global para la sostenibilidad ambiental; ingresos de divisas, a través de las inversiones, generando una alta propensión a la exportación, con un saldo positivo en la balanza comercial; y sostenibilidad social, que significa generar miles de puestos de trabajo", sostuvo Kulfas al explicar la importancia de avanzar en la triple sustentabilidad (macroeconómica, social y ambiental).
La convocatoria reunió a distintas autoridades nacionales y provinciales, como funcionarios, científicos, universitarios, expertos, representantes de organizaciones de la sociedad civil, embajadores, sindicalistas y ejecutivos de empresas interesadas en invertir en fuentes de energía limpia. Además de Morales y Kulfas, estuvieron presentes el secretario de Asuntos Estratégicos y presidente del Consejo Económico y Social, Gustavo Beliz; la gobernadora anfitriona, Arabela Carreras; los mandatarios de Neuquén, Omar Gutiérrez; de La Pampa, Sergio Ziliotto; y de Tierra del Fuego, Gustavo Melella; el vicegobernador de Santa Cruz, Eugenio Quiroga; los embajadores de los gobiernos de Emiratos Árabes, Chile, Corea del Sur y Japón; y representación de la Unión Europea en la Argentina.















