Avanzó un 4,7% a nivel general, con una aceleración en las provincias y un retroceso de la Ciudad de Buenos Aires. Pese a la reactivación, se espera una caída en el segundo semestre debido a la alta inflación.
Por Tania Braum

La elevada inflación, que en abril experimentó una suba del 6%, según el Instituto de Estadística y Censo (INDEC) impacta en los niveles de consumo, que continúa desacelerándose, aunque con pronunciadas brechas entre las distintas zonas de la Argentina.
Si bien el mes pasado el consumo promedio aumentó un 4,7%, lo hizo como resultado de un impulso del 9,3% en el interior del país y una caída del 1,2% en la Ciudad de Buenos Aires.
Los datos se desprenden de un estudio que realizó la consultora Scentia y al que accedió NOTINOR.COM. El informe midió los volúmenes vendidos y los precios de las unidades comercializadas en supermercados, autoservicios y comercios de cercanía.
De acuerdo al análisis de Scentia, el número final se mantiene positivo debido a las bases de comparación, que fueron muy bajas en el primer semestre de 2021.

"Por ejemplo, los autoservicios crecieron en abril un 7,5%, pero ese número se compara con una caída del 18,6% en abril del año pasado. Con lo cual, lo que se observa es apenas recuperación, debido a una bajísima base de comparación. No hay un crecimiento del consumo", explica Osvaldo del Río, presidente de Scentia.
El interior tracciona la demanda
Sobre brecha que existe entre los niveles de compra de los consumidores en el interior del país versus los que viven en Capital Federal el analista señala que eso obedece a distintas razones. "Por un lado, desde que empezó el año, hay un traslado de personas que se fueron de la Ciudad hacia distintos puntos del país. En abril, se evidenció durante las escapadas de Semana Santa", argumenta.
Pero, además, influyen otros factores importantes, según del Río, como el crecimiento en dólares de las economías regionales, donde se produce, por ejemplo, girasol, algodón, huevos o azúcar, lo que impulsó el consumo en distintas provincias.

Además, se registra un aumento de las ventas en las zonas de frontera, dado que los consumidores de los países vecinos cruzan a la Argentina para abastecerse de mercadería que les resulta sustancialmente más barata, según del Río.
Consumo en autoservicios y supermercados
Los datos de abril muestran una mejor performance en los autoservicios del interior, que crecieron un 14,7%, mientras que los de Capital Federal cayeron un 4,4%.
En tanto, las cadenas de supermercados se mantuvieron más parejas a nivel regional. El crecimiento en todo el país promedió el 1,7%, explicado por una suba del 1,7% en las bocas de expendio de Capital Federal y del 2% en el interior.
Los datos de abril muestran una mejor performance en los autoservicios del interior, que crecieron un 14,7%, mientras que los de Capital Federal cayeron un 4,4%.
Al analizar las ventas, según las categorías, el único rubro que cayó el mes pasado a nivel país fue el de limpieza, ropa y hogar (-4,7%). La categoría tuvo índices muy altos de venta durante la pandemia, por la importancia a los cuidados que le dio la población durante los momentos más críticos de la cuarentena.
Comportamiento de los precios
La suba de precios es uno de los factores decisivos para la desaceleración del consumo. Eso se vio reflejado en marzo, cuando con una inflación del 6,7%, el consumo creció un 3,7%. En abril, con una inflación de 6%, el consumo recuperó un poco de terreno, hasta 4,7%.
Por otra parte, las mediciones de Scentia indican que la curva de los precios en abril alcanzó un alza del 58,4%, en línea con los datos oficiales, y mostró así una marcada aceleración desde marzo.
Hacia adelante, si la tendencia continúa, lo que se puede esperar es un dato todavía positivo del consumo en mayo, según del Río, pero que probablemente se convertirá en negativo hacia julio.















