Los temporales desatados sobre la región durante gran parte de enero vuelven a causar estragos en las cercanías de Paicone. El caudal del río San Juan creció notablemente, solo con fuerza de piernas y mucha voluntad los pobladores logran cruzarlo, aunque ni siquiera los vehículos de gran porte están a salvo de quedar atascados.

Comunidades de la Puna otra vez quedan a merced del Río Grande San Juan y sus crecidas estacionales. Las personas deben cruzar con el agua hasta la cintura de un extremo a otro llevando mercadería, animales y todo tipo de cargamento.
Los pobladores piden a las autoridades la construcción de un puente, un reclamo que lleva tres décadas sin respuesta.
Una historia que se repite año tras año viven los residentes de al menos seis localidades pertenecientes al departamento Santa Catalina: el caudal del río Grande San Juan crece exponencialmente en época estival y sin más alternativa que arriesgar hasta su vida cientos de personas lo cruzan para no quedar aislados de la civilización.
Paicone, Ciénaga de Paicone, Lagunilla, Cusi Cusi, Loma Blanca son algunas de las localidades desprovistas de una vía segura para conectarse con la región El reiterado problema ocurre sobre la Ruta Nacional 40, donde un enorme brazo del Río de Oros se desprende y termina por atravesar el camino, exactamente a 5 kilómetros de Ciénaga de Paicone y a 14 kilómetros de Cusi Cusi.
Más de treinta años pidiendo a los distintos gobiernos de turno una obra que conecte ambos extremos y les ahorre semejante martirio, incluso una eventual tragedia. Según relatan los vecinos “en la zona de cruce el ancho llega a los 250 metros cubierto casi en su totalidad durante la temporada de lluvias”. De allí que los eventuales viajeros deben elegir el camino más viable entre las distintas derivaciones del río, cargando mercadería, ganado e incluso niños pequeños durante la travesía.
Imágenes captadas por uno de los pobladores muestran la nueva/vieja odisea que les toca vivir y que en marzo de 2021 llegó a viralizarse, cuando un grupo de maestros rurales fue captado atravesando el río (agua hasta la cintura) para llegar a sus colegios.
En su relato evidentemente agitado por el esfuerzo, el viajero muestra decenas de personas que “afortunadamente” en vehículo o sencillamente a pie se enfrentan cara a cara con la naturaleza. Pero ni siquiera camionetas 4x4 son capaces de avanzar sin inconvenientes, muchos vehículos deben ser asistidos tracción a sangre para salir del barro.

















