Importante: no caer en el alarmismo

Resulta inevitable que la aparición de nuevas variantes del coronavirus nos ponga en guardia. Las mutaciones en la Covid-19 son un gran peligro. Y, sin embargo, lo que se va sabiendo de la variante Ómicron, combina buena y malas noticias de modo interesante. Porque algunos expertos ven, incluso, la luz al final del túnel si Ómicron se convierte en la versión dominante del coronavirus que generó la pandemia.
Muy contagiosa pero quizá con síntomas leves

Tedros Adhanom, director de la Organización Mundial de la Salud, habló este 8 de diciembre de los datos preliminares que hay en torno a Ómicron. Y señaló dos características de la nueva variante: su altísima capacidad de contagio (mayor que la Delta) y cierta levedad en los síntomas que provoca.
Más hospitalizaciones y más muertes

Aun así, la OMS advierte de que la llegada de la variante Ómicron y su rapidísimo auge provocará un aumento de hospitalizaciones y muertes a nivel mundial. Por mera estadística, si hay más contagios, habrá más casos graves, sobre todo en un planeta con países pobres que tienen un índice de vacunación todavía muy bajo.
Reinfección: muy posible

Aunque todavía no ha podido hacerse un estudio a fondo de la nueva variante, la investigación está en marcha y se da por hecho que la Ómicron reinfecta tanto a quienes pasaron la enfermedad por Covid-19 como a población vacunada.
Pero las vacunas sirven

No obstante, las vacunas ofrecen protección De hecho, son la única protección efectiva que conocemos. Evitan la infección grave. E, incluso, Pfizer asegura que tres dosis de su vacuna funcionan como defensa total contra Ómicron.
Si Ómicron desplaza a la variante Delta, la pandemia puede ir finalizando

Si se confirmara la levedad de Ómicron y teniendo en cuenta que, dada su rapidísima expansión, puede desplazar a Delta como variante dominante, podríamos estar ante una buena noticia. Entraríamos en una nueva fase en la que la Covid-19 sería una afección severa pero no mortal.
Evolución vírica lógica

Los científicos apuntaron desde el principio a que la evolución habitual en los virus es hacia una menor letalidad. En realidad, para un virus supone una mejora no matar a quien le ofrece "alojamiento".
La Covid-19 convertida en un resfriado

El escenario científico más optimista dibuja un futuro en que la Covid-19 se parezca a un resfriado o una gripe. Y que podamos convivir con el coronavirus sin medidas de emergencia.
Noticias desde Sudáfrica

Expertos sudafricanos, que han lidiado con Ómicron (allí surgió esta variante), aseguran que no es más grave. La doctora Angelique Coetzee, presidenta de la Asociación Médica de Sudáfrica, dijo a la BBC que lo que han observado de modo general son "síntomas muy leves".
Pero no se pueden lanzar campanas al vuelo

No obstante, la OMS advirtió de que tendrían que pasar semanas de estudios rigurosos y recogida masiva de datos para definir de modo exacto el impacto de Ómicron. Y todavía hay una mala noticia que puede (o no) confirmarse.
La cuestión de si afecta a niñas y niños

¿Infecta esta nueva variante a niñas y niños? ¿Provoca su hospitalización? En un principio, se habló de casos graves entre la población infantil de Sudáfrica. No se sabe mucho más.
Vacunación infantil

Algunos países (como Estados Unidos o España) ya han puesto en marcha programas de vacunación para niñas y niños. Como defensa ante una posible variante más agresiva pero, sobre todo, para dificultar la transmisión del virus.
Ómicron como incógnita

Cada variante nueva es una incógnita y un peligro. De ahí que la OMS llame a una vacunación masiva mundial para que el virus no pueda seguir mutando.
Vacunemos a los países pobres

Los países pobres han de recibir vacunas para inmunizar a su población. Si no, puede pasar como con Ómicron, cuyo origen (aunque hay diversas hipótesis) puede estar en una posible mutación producida en el organismo de alguien infectado por VIH. Cuanto más se expanda un virus, más campo de pruebas tiene para hacerse fuerte.
El fin de la pandemia

Sólo cabe esperar que la pandemia finalice alguna vez de un modo u otro. Con la vacunación, de modo efectivo, ya ha empezado su final. Hay menos muertes. De momento, no obstante, toca convivir con la Covid-19 y la mascarilla, en lugares cerrados o aglomeraciones, resulta una herramienta eficaz.
Atención a lo que Ómicron nos depare

Suceda lo que suceda con Ómicron, está claro que la ciencia es la única respuesta frente a la pandemia. Las vacunas funcionan y ya hay algún tratamiento para la Covid severa que frena los fallecimientos. Sólo el conocimiento nos puede salvar.















