"Monzó ofreció una propuesta de acuerdo basada en massistas sin Massa, absolutamente acotada a un puñado de legisladores provinciales y nacionales y algún grado de exclusividad en los municipios que gobernamos", explicaron desde el FR, y la calificaron de inaceptable porque "no hay massismo sin Massa".
Sin embargo, en el PRO prepararon anoche el entramado legal para poder captar massistas: aunque tres fuentes ratificaron que no fue por pedido de los intendentes del FR, el macrismo rechazó habilitar las colectoras en la provincia de Buenos Aires y permitirá que todos concurran a disputar candidaturas en primarias (algo que reclamaban los massistas).
El rechazo a permitir colectoras -que tuvo como objetivo saldar diferencias al interior de Cambiemos en distritos como San Isidro, Saliqueló y 9 de Julio- es el marco para la integración de los dirigentes massistas que en el PRO aguardan para la semana que viene.
"Sólo nos queda esperarlos", aclaran en PRO.
Esta especie de rendición incondicional que pretende la cúpula del macrismo para Massa fue confirmada por el diputado del FR Gilberto Alegre, quien en diálogo con radio América, dijo que el tigrense "estuvo dispuesto a arreglar con el PRO diciendo que si era necesario se bajaba para ser candidato a gobernador" pero que el jefe del gobierno porteño "lo rechazó".
"Esto generó tensiones internas porque hubo mucha gente que no quería saber nada con Macri. A Sergio esto le costó una sangría muy importante, porque muchos de los que están al frente de los municipios no tienen otra alternativa que no sea la de ganar las elecciones", agregó.
Sin embargo, y tras la ratificación de la precandidatura en el Museo de Arte de Tigre, Massa envió a De la Torre (convertido junto a Meoni y los hermanos Malena y Sebastián Galmarini en la principal columna del FR) a descartar de plano nuevos intentos de acercamiento con PRO.
















