Con la fecha de cierre de listas cada vez más cercana, 20 de junio, son varios los actores políticos que tomaron en serio el pedido de la presidente por un baño de humildad para descartar a aquellos que tienen menos posibilidades y evitar la fragmentación del voto en las PASO.
Así bajaron sus candidaturas Sergio Uribarri, Jorge Taiana, Agustín Rossi, y otros tantos los imitaron en las carreras a gobernador.
Curiosamente el pedido del baño de humildad proviene de alguien que nunca, ni siquiera, se ha dado aunque sea una duchita rápida.
Cristina, aunque desprecia y desconfía de Daniel Scioli, el candidato mejor posicionado -según las encuestas- del Frente para la victoria, insiste con posicionar a Florencio Randazzo como el candidato del kirchnerismo puro y duro. Esta semana el ministro del Interior recibió el aval de Carta Abierta, ese núcleo de autoproclamados filósofos y pensadores K.
Cristina se puso la campaña al hombro y dedica las cadenas nacionales para recordar a su audiencia el infierno del 2001, con mucho cuidado de no mencionar el interregno de Duhalde y Lavagna, que son quienes en realidad reencauzaron el país, destacando por sobe todo la figura de su fallecido esposo Néstor Kirchner como el comienzo de una era de bonanza.
Es innegable que hoy estamos algo mejor que en el 2001, pero no es menos cierto que las comparaciones de Cristina son antojadizas y cuando no convenientes, pues nunca ha hecho una comparación respecto de cuando ella se convirtió en mandataria. Menos todavía desde que arrancó su segundo mandato en el 2011. Sería objetivamente desfavorable.
Sin lugar a dudas, la semana que pasó tuvo como principales temas a nivel nacional el indignante y asqueroso ataque contra el juez Fayt, el bochorno internacional que dejó el Superclásico, y la expectativa por los resultados de las elecciones en Salta.
El Gobierno busca recuperar la agenda de los hechos hasta con las más vergonzantes de las campañas. Esta semana avanzó en la embestida contra la Corte centrando toda la ponzoña en el aparentemente más débil de sus miembros el juez Carlos Fayt.
El kirchnerismo, en un intento por vencer la resistencia de Carlos Fayt, ha convertido a la comisión de Juicio Político de la cámara de diputados en una especie de Comité de Salud Pública robespierrano buscando establecer la idoneidad del juez para seguir en su cargo, aun en contra del procedimiento constitucional que establece la Carta Magna para este tipo de investigaciones.
La oposición solo se va en palabras pues de los 15 miembros que tiene en dicha comisión, solo estuvieron presentes en las deliberaciones nueve, en lo que podría interpretarse un abandono de la figura venerable del ministro de la Corte.
Algunos funcionarios del gobierno nacional llegaron a hablar, incluso, de la necesidad de "soslayar" la Constitución en el caso de Fayt. Con estos conceptos y acciones el kirchnerismo se encamina a salirse de los límites de la constitución, y pronto, serán ellos los que decidan en "Tribunales de Idoneidad", la idoneidad de los ciudadanos para ejercer cargos o funciones. Es algo realmente preocupante.
Por otro lado, el bochorno internacional que fue el Superclásico ha dejado a la vista una vez más que hace falta una fuerte decisión política para terminar de desvincular de una buena vez a la política partidaria de la política de los clubes que, en una clara asociación ilícita o al menos en una red de connivencias y tráfico de influencias, se mezcla con las barras bravas a quienes se les confiere impunidad y carta blanca para hacer prácticamente lo que les plazca.
Una red de complicidades, connivencias y tráfico de influencias entre Angelici, Mauricio Macri, Boca Juniors, la 12 y el PRO, ha quedado en evidencia tras la evolución de los hechos tras el escandoloso superclásico. Resulta que, el abogado de Angelici, ex legislador del PRO, será el funcionario judicial encargado de investigar a Boca. Un hecho con precedentes que recuerdan a la fiscal Mercado, sobrina de Cristina Kirchner, llevando los trámites de investigación sobre la compra irregular de tierras en El Calafate.
Finalmente Salta reeligió a Juan Manuel Urtubey como gobernador de esa provincia, en un comicio sospechado de fraude tras las denuncias por las graves irregularidades presentadas por el candidato Juan Carlos Romero.
Los principales funcionarios nacionales, con Aníbal Fernández a la cabeza desembarcaron en la capital salteña para festejar un triunfo que invita al Frente para la Victoria a soñar.
Sin embargo, el triunfo en capital del candidato de Sergio Massa, Gustavo Saenz, oxigena bastante al Frente Renovador que viene siendo víctima de una campaña mediática con encuestas maquilladas con las que se intenta polarizar las elecciones con los candidatos predilectos de Héctor Magnetto y Bartolomé Mitre.















