Los datos fueron brindados por el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil, este año hubo más de 69.600 focos, la cifra más alta en lo que va del Siglo XXI.

Durante este 2020 Argentina rompió récord en cantidad de incendios, hasta el momento ya se registran algo más de 69.600 focos acumulados desde inicios de enero. El país alcanzó un pico máximo anual registrado en los últimos veinte años. Según diversos analistas, estos fenómenos están muy condicionados por el calentamiento global e irá en aumento hasta las fiestas de fin de año.
Los datos se desprenden de un análisis del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil (INPE por sus siglas en portugués), que hace una medición satelital desde 1999 en la que evalúa, mes a mes, el número de “puntos calientes” de los países de América del Sur.
En la Argentina, el récord en la cantidad de incendios (no de superficie quemada) se había registrado en 2003, con 69.317 puntos calientes. En lo que va de 2020 -hasta el 30 de octubre-, la cifra es de 69.632. Y si se comparan los datos de agosto, el mes en el que históricamente hay más focos de incendio del año, 2020 ya supera por un 9% a 2003.
Únicamente en cuatro oportunidades -2003, 2004, 2008 y 2020- se superaron los 50 mil incendios. En lo que vamos de este año el promedio de incendios mensuales hasta septiembre fue de 6.892. Al proyectar estos datos, la cantidad de focos en el año superaría los 85 mil.
Intencionalidad en los incendios
Más de la mitad de las provincias de la Argentina tuvieron focos de incendios activos en septiembre, según datos del Sistema Nacional del Manejo del Fuego (SNMF). Las más afectadas fueron Salta, Entre Ríos y Córdoba. En la provincia mediterránea se quemó una superficie que equivale a más de 300 mil hectáreas; de ellas, 182.724 hectáreas eran de bosques.
“Ecocidio masivo y deliberado”: así se refieren al hecho muchas asambleas ambientales y organizaciones que luchan contra el fuego y que les apuntan a “los intereses económicos que pretenden reemplazar áreas de bosque nativo por explotaciones agropecuarias, negocios inmobiliarios y desarrollos urbanísticos”.
Desde el Gobierno nacional coinciden con esa lectura. “Está claro que más del 95% de los incendios a escala mundial son de origen humano”, destacaron desde el Ministerio de Ambiente. “Independientemente de la cantidad de focos, hay una fuerte similitud entre los incendios de los últimos dos años en Brasil, en la zona del Amazonas y regiones cercanas, y lo que está ocurriendo en la Argentina, particularmente en el Delta”, apuntó Sergio Federovisky, secretario de Control y Monitoreo Ambiental de la cartera de Ambiente nacional.
“Es decir, los factores que más inciden -amplió el funcionario- son la sequía, que se presume es una de las consecuencias del cambio climático, con una extensión fuera de lo común; y el uso del fuego como herramienta de desmonte, no sólo para limpieza de pastizales y búsqueda de rebrotes, sino como instrumento de reemplazo de la topadora para avanzar con la frontera agropecuaria”.















