El país asiático permanecía sin contagios hasta el momento, por lo que el gobierno activó un fuerte protocolo para prevenir la llegada de la pandemia del COVID-19.

Corea del Norte detectó su primer caso “sospechoso” del nuevo coronavirus en un desertor que regresó al país tras haber estado en Corea del Sur, lo que motivó al Gobierno a adoptar un “sistema de máxima emergencia”, informó la prensa estatal norcoreana.
El posible contagio afecta a un ciudadano que el domingo pasado llegó a la ciudad fronteriza de Kaesong tras haber cruzado la demarcación con control militar que separa a ambos países, informó la agencia noticiosa estatal KCNA. Sería una persona que desertó a Corea del Sur hace tres años y decidió regresar al país.
KCNA no mencionó específicamente si el individuo había sido examinado, pero dijo que “se obtuvo un resultado incierto de varios controles médicos de la secreción y la sangre del tracto respiratorio superior de esa persona”, lo que llevó a los funcionarios a poner en cuarentena a la persona e investigar a cualquier persona que pueda haber estado en contacto.
Ante esa situación, el líder norcoreano Kim Jong-un presidió una reunión con las máximas autoridades del partido gobernante en la que resolvió “bloquear completamente” la zona de Kaesong y pasar del “estado de emergencia contra la epidemia” al “sistema de emergencia máxima”, según las agencias de noticias ANSA y EFE.
“Si bien Corea del Norte afirma que está cerca de un avance en el desarrollo de una vacuna para COVID-19, la élite de Pyongyang está tomando medidas preliminares para que amigos extranjeros compren vacunas en su nombre una vez que se desarrolle una”, señala el periódico online.















