Por efecto de las medidas de contención social derivadas del COVID-19, los recursos fiscales aumentaron apenas 7,8%, mientras que el gasto público se elevó 72,7%, 37 veces más que el año pasado.

El movimiento de las cuentas del Sector Público Nacional registró en junio un resultado primario deficitario de $253.706 millones, se multiplicó por 38,5 veces el rojo de apenas $6.598 millones informado un año atrás, es decir fue más de 37 veces más profundo.
La llegada de la pandemia del COVID-19, que llevó al Gobierno a decretar el Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio desde el 20 de marzo y que aún perdura, fue el responsable de tamaño deterioro del resultado de las finanzas públicas. Por un lado los recursos totales apenas se elevaron 7,8%, y los tributarios 26%, muy lejos del 42,8% que marcó la tasa de inflación desde junio de 2019; y por el otro los gastos, antes del pago de intereses de la deuda, se expandieron 72,7%, casi la mitad por las medidas de asistencia que disparó la emergencia sanitaria.
Mientras los recursos totales se incrementaron en $29.281 millones, pasando a $402.899 millones; el gasto primario, antes del pago del servicio de intereses de la deuda, creció en $276.389 millones, pasando a $656.605 millones. Así se llegó a un déficit parcial que superó el previsto para todo el año en el Presupuesto 2020 vigente y actualizado con 16 modificaciones desde el inicio del año, a través de Decisiones Administrativas firmadas por el Jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, y el ministro de Economía, Martín Guzmán, y un Decreto de Necesidad y Urgencia por la pandemia, de $224.464 millones.
Con el agregado del pago de $34.859 millones, por el servicio de intereses de la deuda pública, el desequilibrio negativo de junio se incrementó a $288.565 millones, un 326,2% superior al observado el año anterior, y equivalente a casi un cuarto del que hasta el presente informa la Secretaría de Presupuesto del Ministerio de Economía, de 1,19 billones de pesos.
















