Jo es una niña de nueve años, enamorada de las patadas voladoras de Jackie Chan y que sueña con ser superheroína.
Armada con una imaginación prodigiosa y un muñeco de trapo al que llama Supa Modo, es capaz de hacernos olvidar que es una enferma terminal de cáncer e incapaz de perder la sonrisa luminosa y el asombro en los ojos. Su madre (interpretada por Marrianne Nungo) no quiere que se extinga en el hospital y se la lleva al pueblo. Su hermana adolescente (Nyawara Ndambia) no soporta verla encerrada, separada por una reja de los demás niños, y la anima a usar sus poderes mágicos.

De paso, convence a todo el pueblo para que le siga el corriente. Resultado: toda la comunidad acaba conjurada para hacerla feliz, fingiendo que puede congelarlos con un grito o enredándose en el rodaje de una película de acción que ella protagoniza.
Éste es el argumento de Supa Modo, del director keniano nacido en Moscú Likarion Wainaina. Una oda al optimismo, el amor, la comunidad, el cine y los superhéroes que tiene mucho de su director en el metraje. Wainaina revela que veía películas en una cabaña de Kibera con la edad de Jo. "Vi a Jackie Chan protagonizando la leyenda del maestro borracho y allí mismo supe que quería hacer cine", confiesa. "A partir de ese momento, las películas se convirtieron en mi consuelo". Wainaina también admite que esta joyita tiene mucho más de autobiográfico: Kathryn, la madre de Jo, es un trasunto de la del realizador, soltera a cargo de cuatro hijos. "A nuestros ojos, ella era la persona más poderosa que conocimos, pero un día pasé junto a su habitación y la escuché llorar", precisa. "Estaba rota y herida, pero tenía que mostrarse fuerte para sus hijos".'Supa Modo, una deliciosa película keniana, que llega hoy a nuestra cartelera, ha saltado de la pantalla al papel e inspirado a tres ilustradoras españolas















