La cuarentena ha ayudado a muchas mujeres a dejar de teñirse. La propia reina Letizia ha aparecido publicamente luciendo sus canas.Da igual el color del pelo: morenas, rubias, pelirrojas… en algún momento de la vida encontrarás esa primera cana que marcará un punto sin retorno. No es (sólo) la edad -puede ocurrir a los 20 o a los 50- es la genética y el melanocito, la célula encargada de generar la pigmentación en el cabello, que decide desaparecer y llevarse el color de tu pelo.

La reacción más habitual cuando esas canas se vuelven muy visibles es correr a la peluquería para ocultarlas. Pero, como ha pasado con tantos otros hábitos, el confinamiento vino a trastocar ese ritual de belleza. Y muchas mujeres se han visto en casa, con sus raíces creciendo y volviéndose más visibles día tras día.Muchas han recurrido a tintes caseros y todo tipo de soluciones más o menos ingeniosas para ocultarlas hasta que las peluquerías pudieron abrir sus puertas. Otras, sin embargo, han visto en la cuarentena la oportunidad ideal para dejar sus canas al aire y abandonar la esclavitud del tinte cada mes. La propia reina Letizia ha aparecido durante el estado de alarma enseñando sus incipientes canas.
Durante años, las canas en las mujeres han tenido mala prensa y se las asociaba con la vejez e, incluso, un aspecto descuidado. En los hombres, sin embargo, las canas han sido señal de madurez e incluso parte de su atractivo. Ahí está la terminología para demostrar el debate sexista: mientras a los hombres con canas se les llama silver fox (zorros plateados) el mote para las mujeres con pelo gris es bastante más despectivo: granny hair o pelo de abuela















