Hemos alucinado con lo suaves que los deja. Y encima es facilísimo de hacer. Tus labios te lo agradecerán.

Lo cierto es que, además de efectiva, no podría ser más fácil de preparar, ya que sólo tiene tres ingredientes:
1. Miel de Manuka, que actúa como humectante natural y retiene la hidratación.
2. Aceite de coco, súper nutriente y antibacteriano.
3. Azúcar moreno, para exfoliar de manera suave. Preparación: Tomamos una cucharada de miel y otra de aceite de coco y los mezclamos bien (procura que el aceite esté a temperatura ambiente, para que te resulte más fácil de mezclar).
A continuación, incorporamos una cucharada de azúcar y removemos hasta que todo quede bien integrado. Puedes añadir un poco más de aceite de coco si deseas que la textura quede más untuosa. Después, sólo tienes que conservarlo en un tarrito de cristal y esperar diez minutos para que se asiente bien. ¡Listo! Ya puedes usarlo.
Aplícalo en los labios con movimientos circulares durante un par de minutos.

Ya verás qué suaves quedan. Un truco extra: Sarah confiesa en el vídeo que lo utiliza siempre antes de los labiales mate, para que los labios se mantengan hidratados y el color dure más. Esto tenemos que ponerlo en práctica. ¿Te animas?















