Cuando el confinamiento termine, la obra se subastará a beneficio de fundaciones de la salud en Inglaterra.

Un niño juega con sus juguetes y deja volar la imaginación. Sueña con salvar el mundo junto a su héroe con capa, una enfermera con tapabocas, que en la pandemia por el coronavirus relegó a Batman, Spiderman y demás personajes de ficción al cesto de la basura.
El artista dejó una nota para los trabajadores del hospital: “Gracias por todo lo que hacen. Espero que esto alegre un poquito el lugar, aun cuando es sólo en blanco y negro”.Funcionarios de la salud dijeron que el gesto del artista le dio un “enorme impulso a la moral” de todos en el hospital, que ha visto al menos dos miembros de su personal morir tras contraer el nuevo coronavirus.















