Mari Rodríguez Ichaso ha sido colaboradora de la revista Vanidades por más de dos décadas. Especialista en moda, viajes, gastronomía, arte, arquitectura y entretenimiento. Productora de cine. Columnista de Estilo de CNN en Español.
Parece que ya nada será igual. Las metas, las rutinas, las prioridades han cambiado. Las cifras nos indican la gravedad de lo que vivimos, el llamado a no ser egoístas, a pensar en los demás. Y ese llamado ha hecho que algunas compañías, pese a que enfrentan retos financieros y a que han tenido que tomar decisiones difíciles, también quieren ayudar y ser solidarios.
Es motivo de satisfacción ver como el mundo de la moda, que tanta belleza, innovación y emociones aporta a la vida, ha respondido ante la crisis del covid-19. Y desde sus talleres y fábricas en todo el mundo, nos dice “aquí estamos para ayudar” y se une, hombro con hombro, a la batalla que nos afecta a todos.

Lamentablemente, algunas firmas como Ann Taylor, Macy’s, Loft, Lane Bryant y Neiman Marcus han tenido que tomar decisiones dolorosas al despedir a numerosos empleados por el cierre temporal de sus tiendas.
Las que han dado un giro para ofrecer ayuda, ya sea produciendo gel desinfectante o mascarillas, son especialmente valientes en este momento, cuando la industria de la moda ya estaba sufriendo, debido a cambios en las costumbres del vestir, la preferencia por la ropa más práctica y económica y una nueva visión de nuestras vidas. A esto se añadieron las compras en línea que impactaban las ventas en tiendas y centros comerciales y provocaron en muchos casos, la cancelación de desfiles y el recorte de gastos.
Y ahora, al anunciar donaciones millonarias y una ayuda internacional clara y directa, la industria de la moda dice presente cuando más se la necesita. Y su generosidad provoca en nosotros un profundo agradecimiento, que muchos recordaremos cuando volvamos a la normalidad y recuperemos poco a poco nuestro estilo de vida.
La clásica marca estadounidense BrookBrothers ha reabierto sus fábricas de Nueva York, Carolina del Norte y Massachusetts con el fin de confeccionar piezas de ropa protectora para médicos y uniformes para trabajadores sanitarios.
Grandes tiendas como Saks Fifth Avenue también forman parte de este ejército solidario de la moda, y ha donado importantes cantidades de dinero al New York-Presbyterian Covid-19 Patient Care Fund, y organizando
programas educativos para ayudar a niños y jóvenes estudiantes, cuyas vidas, familias y estado emocional han sido profundamente afectados por la pandemia. Lo hacen a través de asociaciones como Bring Change to Mind y Girls Inc.
Marcas estadounidenses de ropa interior como Jockey, Hanes y Fruit of the Loom también se unen a esta batalla y fabrican máscaras y protección sanitaria, junto con marcas de diseñadores como Raúl Peñaranda, Christian Siriano (el primer diseñador de este país en comenzar a hacer máscaras), Carolina Herrera (producción de uniformes y batas protectoras), Alejandra Rojas, COS, MANGO, Sandro, Calzedonia, GEOX, Intimissimi, Falconeri y muchas más. La compañía Sperry, por ejemplo, ha donado 3.000 pares de zapatos al Two TenFootwear Foundation (que ayuda a los sin techo).
Ademas la compañía inglesa dueña de marcas de autos de lujo Jaguar y Land Rover ha donado cientos de vehículos a la Cruz Roja Internacional y al National Health Service del Reino Unido, añadiendo miles de gafas protectoras para profesionales de la salud. Y la marca italiana de autos de lujo Lamborghini está fabricando en sus instalaciones tanto batas sanitarias como las muy necesarias viseras protectoras.
¡Y esto es solo el comienzo de un bello movimiento solidario del mundo de la moda y del diseño que agradecemos infinitamente!















