El verano no es la única temporada del año que afecta la piel. Esta sufre y tiende a resecarse también durante el invierno, afirma el médico dermatólogo Carlos Montenegro. Según explica, esto sucede porque el tejido cutáneo pierde agua constantemente y reacciona a los cambios de temperatura.
Además, es una época en que transpiramos menos, lo que aumenta el riesgo de sequedad en la piel, ya que el sudor ayuda a mantener la epidermis húmeda, aporta el doctor Carlos Echevarría. De allí la necesidad de mantenerla hidratada con productos que contengan entre sus ingredientes urea y ácido hialurónico. Estas sustancias tienen la propiedad de retener el agua en la piel.
La piel pierde agua constantemente y reacciona a los cambios de temperatura. Además, al transpirar menos, como sucede en otoño e invierno, aumenta el riesgo de sequedad, ya que el sudor ayuda a mantener la epidermis húmeda. De allí la necesidad de hidratarla a diario.
Mantené el cutis terso aplicándote un hidratante en la mañana y en la noche después de lavarte la cara (de preferencia con jabón sin detergente, pues tiene un pH similar al de la piel).

Cuidá la delicada piel de los labios aplicándote hidratantes labiales con glicerina. También ayuda usar labiales con vitamina A, añade la doctora Betty Sandoval. Estos cuidados son necesarios porque los labios reaccionan rápidamente a los cambios de temperatura y al viento. Por eso se resecan.
Una piel hidratada luce luminosa; una piel seca es más propensa a presentar dermatitis (inflamación usualmente irritativa que, con el tiempo, puede aparecer por reacción alérgica), explica el doctor César Ramos. El riesgo es mayor para las personas con rosácea y piel atópica.

La base principal de los hidratantes es la urea. Con diferentes porcentajes de otros ingredientes (mantequilla de karité, caléndula, lactato sódico, entre otros) tienen efecto reparador y protector en la piel.















