Germán Moldes, el fiscal de la Cámara Federal que debe entender en la denuncia de Alberto Nisman por encubrimiento, admitió que recibió "sugerencias y llamados" con el objetivo de sellar una tregua con jueces y fiscales que llevan adelante causas contra el Gobierno, y principalmente contra Cristina Kirchner. "Hace 20 años que soy fiscal; no sé si se pueden llamar presiones", indicó hoy.
Más allá de dimensión que les otorga el fiscal a esas comunicaciones, lo cierto es que hay quienes temen por su seguridad. En el plano político, así lo hizo saber ayer el diputado provincial massista Mauricio D'Alessandro en diálogo con Infobae. A esa preocupación, hoy se sumaron otros fiscales.
La Asociación Argentina de Fiscales (AAF), que dirige preside Jorge Cevasco, manifestó su inquietud a la procuradora Alejandra Gils Carbó por la seguridad de Moldes, que debe decidir si mantiene o no la apelación de Gerardo Pollicita al fallo que desestimó Daniel Rafecas sobre la denuncia por el encubrimiento a Irán, que involucra a la Presidente, su canciller y otros miembros del oficialismo.
"Por motivos políticos se le ha sido retirado el automóvil oportunamente provisto por el Ministerio de Justicia y ha sido duramente cuestionado desde distintos sectores del Poder Ejecutivo Nacional, lo que indica una decisión de dejarlo abandonado a su suerte cuando el mismo órgano del Estado debería garantizar su integridad física", señaló Cevasco.
La asociación cursó ese planteo a Gils Carbó en ocasión de remitirle la denominada Declaración de Buenos Aires que se firmó en el Encuentro de Asociaciones de Fiscales, celebrado en la Ciudad a fines de febrero para tratar el tema relativo a la seguridad e independencia de los fiscales. Ese documento concierne a los estándares internacionales en materia de seguridad de los fiscales, por lo que consideró oportuno solicitarle a la funcionaria que se adopten los recaudos necesarios para garantizar la seguridad del doctor Germán Moldes.















