Al igual que sucedió anoche con Marcelo Gallardo en el Monumental en el encuentro que disputaron River y Racing por la misma instancia, Guillermo Barros Schelotto tendrá que seguir la acción en el estadio Defensores del Chaco desde uno de los palcos por la suspensión impuesta por la Conmebol.
El entrenador de Boca ingresó tarde al campo de juego de la Bombonera en el duelo de ida por los octavos de final de la Libertadores y recibió una jornada de sanción. A instancias de sus dirigentes, el Xeneize apeló la decisión, pero el Tribunal de Disciplina del ente sudamericano rechazó su recurso.
"La Conmebol resuelve denegar el recurso de apelación presentado por el Club Atlético Boca Juniors", menciona el comunicado publicado.
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De esta manera, quien tomará las riendas sobre el césped será Gustavo Barros Schelotto, quien mantendrá comunicación directa con su hermano.
Esta no fue la única mala noticia para Boca, ya que Ramón Ábila no será incluido entre los suplentes por temor a despertar una supuesta sanción pendiente. Aunque resulte insólito, desde la Conmebol no le dieron certezas al club de la Ribera sobre la suspensión vigente del delantero que había recibido tres fechas cuando jugaba en Huracán. Por la amnistía se habría reducido a una sola (que ya habría cumplido en el Globo) pero no quieren arriesgarlo después de los últimos casos de Carlos Sánchez en Santos y Bruno Zuculini en River.
















