
El miércoles pasado fue inaugurado el nuevo puente General Arias, que une el barrio Bajo La Viña con San Francisco de Álava. Con bombos y platillos, se realizó un acto de inauguración, encabezado por el gobernador de la provincia, Gerardo Morales, quien estuvo acompañado por funcionarios nacionales, como el ministro de Transporte Guillermo Dietrich, y una cantidad de funcionarios provinciales que destacaron la importancia de la obra y el trabajo realizado.
El puente fue iniciado en la era Fellner y concluido recientemente por la nueva gestión. Se trata de una obra importante que servirá para aliviar el tránsito del casco céntrico, puesto que representa una nueva vía de acceso a la autopista, y al sector comercial de Almirante Brown, sin necesidad de pasar por el Centro.
Resulta insólito que, a tan solo 3 días después de la inauguración, el puente ya sufrió el socavamiento y derrumbe de parte de las defensas, ocasionados por las lluvias y la fuerza del Río Grande.
Sin embargo esa no fue la única sorpresa del nuevo puente, sino que cualquiera que los transita podrá constatar a simple vista que las veredas, en ambos sentidos, tienen notables desniveles que dificultan el tránsito peatonal.
Uno podría pensar que los desniveles sirven como pendiente para desagüe... el problema es que la pendiente no apunta exactamente hacia los desagües que están ubicados al nivel de la cinta asfáltica. Se entiende que toda construcción debe tener pendiente para permitir el desagüe... ¿pero es necesaria una pendiente tan pronunciada que puede apreciarse a simple vista, y que definitivamente dificulta el tránsito de peatones?

Al ser consultados por este evidente e incomprensible desperfecto, los trabajadores que realizaron la obra no dudaron en acusar inmediatamente: "Es una cagada del ingeniero".
Un oficial multiespecializado de la construcción consultado -quien pidió reserva de su identidad-, brindó una opinión técnica al respecto, y consideró que: "hay al menos 7 centímetros de diferencia en la cerca" y que pareciera que el puente "no fue diseñado para que transiten peatones".
Además explicó: "hay muchos desniveles, es decir desniveles que no siguen un criterio de uniformidad; muchas líneas de separación que no han sido respetadas; muchos desniveles pronunciados donde la gente no va a poder transitar con normalidad, hay desniveles de 4 a 7 centímetros", apuntó.
Según la opinión del técnico consultado, "en estas condiciones cualquier persona puede tropezar por perder el equilibrio; las personas con discapacidad motora no van a poder circular con facilidad; así como está parece que no va a ser para todo el mundo" consideró.
"Ha sido una total pérdida de tiempo y de dinero, esta gente termina haciendo lo mismo de siempre, haciendo sus arreglos con empresas y gobiernos de turno y haciendo obras que no se califican", concluyó.
Por otro lado, otro desperfecto que se puede advertir con facilidad, al circular por el puente, es que muchas de las baldosas de hormigón de la vereda están sueltas, como se puede ver en el siguiente video:
Seguramente este debe ser el desperfecto más salvable de todos, pues solo hay que asegurar las baldosas con algún tipo de pegamento, o cemento, o brea. Sin embargo uno no puede dejar de preguntarse ¿cómo es que se inaugura una obra que evidentemente aun tiene detalles por terminar? ¿No se supone que cuando se inaugura una obra debe estar toda finalizada?
















Un poco exageradito el que que escribió esta nota porque yo soy discapacitado motriz con la pierna derecha amputada hasta la cabeza de fémur, ando con una pierna ortopédica y no tuve ninguna dificultad para caminar de punta a punta por el puente, por ambas veredas y de la vereda derecha por el viaducto desde la rotonda de Bajo La Viña, lo transité orgulloso sacando cientos de fotos por el paisaje hermoso que ofrece la ciudad y el mirador panorámico que ganó con este puente, ahora lo que sí es cierto el excesivo declive que hay, tanto en el puente como en la vereda del viaducto que también no va hacia el asfalto sino hacia el lado de donde deberían haber barandas, como también en vez de poner unos simples gaviones podrían haber hecho murallones de defensa en serio y también extender las barandas del puente hacia los nuevos espacios verdes que hay a los costados en el lado de San Francisco de Álava, como para hacer las cosas en serio, con detalles, con estética, hay que escrachar a la constructora amiga del gobierno que no hizo las cosas como corresponde y a los políticos sean del signo que sea exigir que se hagan las obras que pagamos entre todos con nuestros impuestos con profesionales idóneos, se consulte a gente que sepa de verdad, que se contrate empresas que dejen total y absolutamente terminadas las obras y sin ningún detalle mal terminado o sin terminar, que trabajen de verdad, que todos empezando por los políticos dejen de ser tan increíblemente mediocres (que no es innato solo en los peronistas) y de la permanente subestimación de los votantes, si hacen las obras que para eso están, para eso se los elijen que sea no solo con transparencia en cuanto al costo sino también sino a la ejecución total y en el diseño de verdad, en serio, para un pais en serio