Millones de langostas nublaron los cielos de las serranías de la localidad de La Viña, a sólo cien kilómetros de la ciudad de Salta, fenómeno que causó verdadero pánico entre los pequeños productores del lugar que vieron peligrar sus cosechas. Aseguran que nunca se vio algo parecido en el lugar.
“Fueron entre cuarenta minutos y una hora el tiempo que tomó para que las langosta pasen por encima de la finca. Fue un espectáculo pavoroso”, relató un productor. “Eran ciento de millones de insectos que sobrevolaron los potreros. La mayoría siguió volando con dirección a Talapampa, pero algunas se asentaron en los campos. Todavía no sabemos cuánto daño causaron”.
“No sabíamos cómo actuar, porque nunca tuvimos que enfrentar una situación similar. Sólo atinamos a gritar y agitar trapos sobre los campos invadidos de langostas. Es necesario que las autoridades hagan algo urgente sino la plaga se tornara realmente en una tragedia para todos los productores”, señaló el finquero.
La enorme manga fue divisada el martes en horas de la mañana sobre finca Entre Ríos, a unos 10 kilómetros de la localidad de La Viña, pero también afectó a más de veinte establecimientos ubicados en la zona de la quebrada. Según los testimonios tras el paso sobre el lugar, las langostas avanzaron con dirección al valle Calchaquí.
A principios de julio de este año importantes mangas de langostas avanzaron por campos de las provincias de Chaco y Santiago del Estero, siendo los lugares más afectados los parajes Pampa del Infierno, Bermejo y Los Juríes, pero las advertencias comenzaron mucho antes, en enero 2016, cuando productores de Tucumán, Salta, Santiago del Estero, Catamarca, Córdoba y San Luis alertaron a las autoridades sanitarias sobre la invasión de langostas y tucuras.
Según informó en la oportunidad la Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) a través de un comunicado, ''la plaga de langostas afectó directamente a los cultivos, campos de pastoreo y montes naturales'' y recordó que ya ''fue denunciada en julio de 2015 sin obtener ninguna reacción política por parte de la pasada administración'' de Cristina Fernández de Kirchner.
En enero de 2016 Argentina sufrió el golpe de la plaga más dura en 60 años y en octubre se alertó de otro estallido. La plaga llegó a Bolivia en enero y en febrero de este año y se multiplicó y ataca en regiones de Santa Cruz. La aparición de la plaga se debe, en parte, a la falta de lluvias, la falta de heladas y el corto invierno y el fuerte calor en la región norte y central, al punto que en Argentina se registró una tercera generación en un año, cuando lo normal es que haya únicamente dos.














